La senadora María Fernanda Cabal generó controversia en redes sociales al cuestionar un presunto aporte de 609 millones de pesos de la empresa Samat Publicidad SAS, con sede en Barranquilla, a la campaña de Iván Cepeda para la consulta interna del Pacto Histórico realizada el 14 de enero. Según Cabal, este monto figura bajo el código 102 en el informe presentado por Cepeda ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) a través de la plataforma Cuentas Claras, lo que correspondería a contribuciones, donaciones o créditos en especie. Sin embargo, Javier Antonio Pérez Páez, propietario de la compañía y un barranquillero de 53 años, negó rotundamente haber realizado cualquier donación, afirmando que se trata de servicios de impresión y publicidad pendientes de pago, como la producción de 1.700.000 periódicos y 2.100.000 volantes para la campaña.
El informe revelado por El Tiempo detalla que la campaña de Cepeda reportó gastos totales por 964 millones de pesos, de los cuales 839 millones corresponden a esa categoría de código 102, incluyendo además un aporte individual atribuido al propio Pérez Páez por 116 millones de pesos. Samat Publicidad SAS, matriculada en septiembre de 2018 con un capital inicial de apenas 20 millones de pesos y activos actuales por 2 millones, ha sido señalada en este debate sobre la financiación política. Pérez Páez, quien también produjo personalmente 300.000 periódicos y 220.000 volantes, aclaró que sigue prestando servicios a la campaña de Cepeda y que el pago se realizará una vez que el Fondo Electoral desembolse los recursos correspondientes.
Negación categórica del empresario y silencio de la campaña
El propietario de Samat enfatizó que fue recomendado por amigos para estos trabajos de papelería, publicidad e impresión de plegables, y que ni Cepeda ni su equipo lo han contactado para aclarar la información. Este episodio se enmarca en el contexto de los reportes de ingresos y gastos presentados por Cepeda y la candidata Carolina Corcho ante el CNE por la misma consulta interna, donde se registran montos como gastos de propaganda electoral pendientes de pago, reavivando el debate nacional sobre la transparencia en la financiación de campañas políticas en Colombia.
«¡Cepeda explique esto!»
María Fernanda Cabal, senadora
«Esta será otra campaña como la de Petro, estamos advertidos»
María Fernanda Cabal, senadora
«No tengo capacidad para donar esa plata. Es falso que mi empresa o yo hayamos hecho esa donación, pueden hacer que cierren mi empresa por esas afirmaciones. Desconozco de dónde salió esa información»
Javier Antonio Pérez Páez, propietario de Samat Publicidad SAS
«Yo le hice trabajos de papelería, publicidad e impresión de plegables a esa campaña. Al contrario de haberles donado, ellos me están debiendo plata por esos trabajos y lo que me han dicho es que me cancelan cuando el Fondo Electoral les pague a ellos. Todavía le estoy haciendo trabajos a la campaña de Cepeda»
Javier Antonio Pérez Páez, propietario de Samat Publicidad SAS
La polémica subraya las tensiones en torno a la rendición de cuentas electorales, especialmente en un momento en que el país escudriña con lupa los flujos financieros de las aspiraciones políticas, recordando episodios pasados y exigiendo mayor claridad de parte de todos los involucrados.















