Cabal rechaza propuesta de Uribe sobre sometimiento de grupos armados

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En un nuevo capítulo de las tensiones internas del Centro Democrático, la senadora María Fernanda Cabal se desmarcó públicamente de la propuesta de sometimiento a la justicia para grupos armados ilegales que planteó el expresidente y líder del partido, Álvaro Uribe Vélez. A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, Cabal sentó su postura con una frase contundente: “La verdadera paz no se negocia, se impone con la fuerza del Estado. El único diálogo que debe haber con los criminales es un juicio”. La declaración, que se da en plena campaña electoral, contrasta directamente con lo expresado por Uribe durante un acto político en el municipio de Segovia, Antioquia, donde el exmandatario llamó a un “sometimiento a la justicia conforme a la Constitución y de manera directa”, refiriéndose al ELN, las Farc, el Clan del Golfo y “demás criminales”.

La distancia entre la senadora y el expresidente no es nueva, pero se ha profundizado en las últimas semanas. Cabal, quien perdió en el proceso interno de selección de la candidata presidencial del partido frente a Paloma Valencia —que según distintas mediciones aparece lejos de los dos primeros candidatos, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella—, tiene prevista su salida del Centro Democrático por las crecientes discrepancias con Uribe. La senadora, casada con el dirigente gremial José Félix Lafaurie —quien ya abandonó la colectividad y se sumó al movimiento Salvación Nacional—, defiende una posición de mano dura que se aleja de cualquier posibilidad de negociación política con los grupos armados. “Sin justicia no puede haber paz. ELN, Farc, Clan del Golfo y demás criminales deben ser sometidos o dados de baja”, destacó en su mensaje, reforzando una línea que choca con la propuesta del expresidente, pero que se alinea con la oposición histórica del uribismo a la política de Paz Total del gobierno de Gustavo Petro.

Las advertencias de Uribe y el fantasma de Cepeda

En medio de este cisma, Álvaro Uribe aprovechó su intervención en Segovia para lanzar una advertencia directa a los grupos armados en relación con el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. “Apenas sienta presión de Estados Unidos, los entrega. Ellos conocen la traición, como ocurrió en Cuba y en Venezuela”, afirmó el exmandatario, quien además advirtió: “No se confíen de Iván Cepeda”. Estas declaraciones, que vinculan al senador del Pacto Histórico con la posibilidad de extradiciones bajo presión estadounidense, se suman a un clima electoral donde la recuperación de la seguridad en los territorios se ha convertido en un tema central de la campaña. Mientras tanto, la candidata oficial del Centro Democrático, Paloma Valencia, busca capitalizar el legado uribista, pero deberá navegar entre las aguas divididas que han dejado las posiciones enfrentadas de Cabal y Uribe, dos figuras que, aunque hoy divergen, han sido pilares del partido en los últimos años.

“La verdadera paz no se negocia, se impone con la fuerza del Estado. El único diálogo que debe haber con los criminales es un juicio”.

María Fernanda Cabal, senadora del Centro Democrático

El pulso interno en el uribismo no solo revela las diferentes visiones sobre cómo enfrentar a las organizaciones ilegales, sino que también anticipa una recomposición del mapa político de cara a las elecciones presidenciales. Mientras Cabal se encamina hacia una salida del partido que ayudó a fundar, la propuesta de Uribe de un sometimiento a la justicia —que busca desmarcarse de la negociación política que plantea el gobierno Petro— intenta mantener la cohesión de una bancada que, sin embargo, muestra fisuras irreconciliables en su interior. La senadora, fiel a su estilo de confrontación directa, dejó claro que para ella no hay término medio: o se impone el Estado o se negocia con criminales, y ella ya eligió su camino.

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