La senadora María Fernanda Cabal, congresista del Centro Democrático, lanzó un fuerte reproche contra el expresidente Ernesto Samper luego de que este manifestara su respaldo público a la campaña del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. A través de su cuenta en la red social X, Cabal recordó el escándalo de financiación ilegal que marcó la campaña presidencial de Samper en 1994, cuando al menos 3,7 millones de dólares provenientes del Cartel de Cali ingresaron a su equipo político, hecho que desencadenó el denominado Proceso 8.000.
La polémica se desató cuando Samper publicó un video en el que convoca a sus seguidores a respaldar a Cepeda de cara a la jornada electoral del próximo 31 de mayo de 2026. “Los invito a que me acompañen. Por Iván Cepeda, ¡a la carga!. Por el cambio, ¡a la carga!. Por la justicia social, ¡a la carga!. Por la paz de Colombia, ¡a la carga! Muchas gracias”, dijo el exmandatario en la grabación difundida. La respuesta de Cabal no se hizo esperar: vinculó directamente a Samper con el dinero ilícito del narcotráfico, escribiendo que “Ernesto Samper, el que se hizo elegir presidente con la plata del narcotráfico de los Rodríguez Orejuela, el del proceso 8.000, es ahora el faro moral de la campaña de Cepeda y Petro”.
El Proceso 8.000 y sus implicaciones
El Proceso 8.000 fue la investigación judicial que se abrió contra la campaña presidencial de Ernesto Samper tras conocerse los audios conocidos como “narcocasetes” de 1995, en los que se escuchaba al periodista Alberto Giraldo conversar con los hermanos Rodríguez Orejuela sobre el financiamiento irregular. El entonces fiscal general, Alfonso Valdivieso, impulsó el caso, y la defensa del exmandatario logró que la Cámara de Representantes precluyera el proceso el 12 de junio de 1996, con una votación de 111 votos a favor y 43 en contra, luego de que Samper fuera absuelto en dos instancias por la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara. Además de Samper, fueron llamados a indagatoria Fernando Botero Zea, quien fue jefe de campaña y luego ministro de Defensa, y Juan Manuel Avella, gerente administrativo de la campaña. Botero Zea declaró en su momento que Samper sí tenía conocimiento del dinero ilícito que ingresó al equipo político.
«Los invito a que me acompañen. Por Iván Cepeda, ¡a la carga!. Por el cambio, ¡a la carga!. Por la justicia social, ¡a la carga!. Por la paz de Colombia, ¡a la carga! Muchas gracias»
Ernesto Samper, expresidente de Colombia
El escándalo resultó en un deterioro severo de la confianza en el Gobierno colombiano de la época, al punto de que el entonces director de la DEA, Joseph Toft, calificó a Colombia como una “narcodemocracia”. Ahora, a una semana de las elecciones legislativas de 2026, el respaldo público de Samper a la campaña de Iván Cepeda reaviva este pasado judicial y pone en el centro del debate político los vínculos entre el narcotráfico y las altas esferas del poder en la historia reciente del país. Cepeda, por su parte, suma así el apoyo de un expresidente que, pese al Proceso 8.000, sigue siendo una figura activa en la política colombiana.












