La senadora María Fernanda Cabal, exprecandidata presidencial, y su esposo José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, anunciaron su salida del Centro Democrático a través de un proceso de escisión política, motivados por cuestionamientos al proceso interno de selección de candidato presidencial del partido. En una carta dirigida a la dirección del partido, denunciaron irregularidades, falta de reglas claras y ausencia de garantías en la elección de Paloma Valencia como la candidata oficialista para las elecciones de 2026.
Este anuncio se enmarca en las tensiones internas que azotan al Centro Democrático, donde las disputas por el liderazgo han escalado ante los comicios presidenciales venideros. La escisión, regulada por la Ley 1475 de 2011 y sujeta a la aprobación del Consejo Nacional Electoral, permite a un sector del partido separarse formalmente conservando curules y personería jurídica, siempre que cumpla con el umbral electoral del 3% de votos válidos a nivel nacional para garantizar su supervivencia.
Tensiones internas y consecuencias políticas
Paloma Valencia fue seleccionada como la candidata presidencial del Centro Democrático en medio de controversias que Cabal y Lafaurie calificaron de irregulares, lo que precipitó su decisión de emprender este camino independiente. Este movimiento no es aislado en el panorama político colombiano, ya que recuerda la reciente escisión en Alianza Verde derivada de divisiones frente al gobierno de Gustavo Petro, evidenciando una creciente fragmentación en el sistema de partidos.
Las consecuencias de esta escisión podrían otorgar autonomía al grupo liderado por Cabal y Lafaurie, pero también conllevan riesgos de irrelevancia electoral y mayor dispersión de fuerzas políticas de cara a 2026, en un contexto donde el Centro Democrático busca reposicionarse tras años de dominio en el Congreso y el Ejecutivo.















