En un operativo conjunto de investigación que se extendió por doce meses, la Policía Metropolitana de Bogotá logró la captura de cinco integrantes de la banda delincuencial conocida como Los Astutos, responsables del hurto de motocicletas de media y alta gama para alimentar una cadena ilegal de comercialización de motopartes. Tras las capturas, un juez de la República impuso medida de aseguramiento en centro penitenciario para todos ellos, procesados por los delitos de hurto agravado y calificado, y concierto para delinquir. La organización operaba principalmente en las localidades de Engativá y Suba, donde sus integrantes actuaban durante la noche o la madrugada, utilizando pesas y plumas para violentar los interruptores de encendido de los vehículos.
Entre los capturados se encuentran alias Castro, señalado como el cabecilla y quien coordinaba toda la actividad criminal; alias Katherine, encargada de coordinar a los integrantes y manejar las cuentas de la organización; alias Fideo y alias Cano, quienes eran los responsables directos de ejecutar los hurtos; y alias Wilson, pareja sentimental de Katherine, quien fue capturado en flagrancia por tráfico de estupefacientes. La investigación incluyó entrevistas, declaraciones juradas, retratos hablados, reconocimientos fotográficos, inspecciones judiciales, búsquedas en bases de datos y la interceptación de quince líneas telefónicas, además de triangulación de comunicaciones. Durante los allanamientos, alias Fideo intentó escapar por los techos, pero fue neutralizado por las autoridades.
Rentas criminales de 270 millones de pesos
De acuerdo con las autoridades, las rentas criminales generadas por la banda ascienden a cerca de 270 millones de pesos. En las diligencias de allanamiento se incautaron un revólver calibre 38, munición, una placa de motocicleta con reporte de robo y diversas herramientas utilizadas para cometer los hurtos. Además, se estableció que alias Castro ya había cumplido una condena de tres años por hurto en 2018, mientras que alias Fideo registraba una medida domiciliaria desde 2023, con una condena de cinco años y cuatro meses por tráfico de estupefacientes. Por su parte, alias Wilson tiene antecedentes por concierto para delinquir, hurto, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas.
“Lo que encontramos en esta investigación es que esta banda no solo hurtaba motocicletas, sino que alimentaba toda una cadena ilegal de comercialización de motopartes y abastecía el mercado de los motoladrones. Por eso hemos insistido en que el problema no termina con las capturas. Mientras exista una economía ilegal que compre, venda y movilice estos elementos robados, el delito seguirá reproduciéndose. Por eso el llamado es a no comprar autopartes robadas, pues eso alimenta la cadena del delito.”
César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá
La Policía Metropolitana hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier hecho sospechoso a través de la línea 123. Con esta judicialización, las autoridades esperan desarticular por completo la red de comercialización ilegal de motopartes que tenía azotados a los conductores de motocicletas en Bogotá, especialmente en las localidades de Engativá y Suba. Los capturados ahora enfrentan procesos judiciales que podrían significar largas condenas privativas de la libertad.












