**Caen seis integrantes de banda que robaba equipos de sonido y tecnología en conciertos**

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La Policía Metropolitana de Bogotá, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, desarticuló la banda delincuencial conocida como “Venus”, una estructura criminal dedicada al hurto de equipos tecnológicos y de sonido durante conciertos, ferias, parques de diversiones y otros eventos masivos en varias ciudades del país. Seis personas, cinco hombres y una mujer, fueron capturadas e imputadas por los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado. Entre los procesados se encuentran alias Carlos, señalado como el presunto cabecilla; Cristian Federico Estévez Macías, conocido como alias Cristian; alias Conejo, alias Mogollón, alias El Taxista, quien transportaba a los integrantes y los objetos robados en un vehículo de servicio público; y alias Marisol, encargada de conducir y quien registra una condena previa por rebelión en el año 2002.

Las investigaciones, que comenzaron tras el hurto de un equipo de sonido durante una feria en San Gil, Santander, en 2024, lograron vincular al menos nueve episodios adicionales ocurridos en distintos puntos del país, principalmente en Bogotá. Según la Fiscalía, la banda habría cometido al menos 40 hurtos en el lapso de dos años, entre 2024 y 2026, aunque solo diez de ellos han sido formalizados mediante denuncia. Las rentas criminales afectadas superan los 80 millones de pesos, y entre los objetos recuperados se encuentran un desfibrilador externo automático valorado en ocho millones de pesos y una consola de sonido de más de doce millones. Durante las diez diligencias de registro y allanamiento realizadas en las localidades bogotanas de Rafael Uribe Uribe, Suba, Santa Fe y San Cristóbal, las autoridades incautaron nueve teléfonos celulares, doce computadores portátiles, cuatro tabletas y 2.800.000 pesos en efectivo.

Modus operandi de la banda Venus

Los integrantes de “Venus” se desplazaban a los eventos haciéndose pasar por funcionarios de alcaldías, secretarías o personal de logística, utilizando identidades falsas para no levantar sospechas. Una vez en el lugar, distribuían entre la multitud para identificar dispositivos de alta gama, distraer a los guardias de seguridad y sustraer los objetos. Coordinaban los robos mediante llamadas grupales y empleaban cizallas y cortafríos para forzar rejas y puertas, operando siempre en grupos de más de tres personas. Un caso emblemático ocurrió en febrero de 2026, cuando robaron elementos en un cine dentro de un centro comercial. En otra ocasión, durante el armado de un stand en un parque, una voluntaria advirtió la presencia de un hombre que portaba un uniforme similar al de la Alcaldía y se acercó en varias oportunidades a las carpas que se estaban armando. Poco después, la voluntaria notó la ausencia de una tableta y pidió apoyo a la seguridad, pero el dispositivo no fue recuperado.

“Durante el armado del stand, la voluntaria advirtió la presencia de un hombre que portaba lo que al parecer sería un uniforme parecido al de la Alcaldía y se acercó en varias oportunidades a las carpas que se estaban armando”, señaló el fiscal de la Seccional Bogotá. “Poco después, notó la ausencia de la tableta, la buscó de forma inmediata, pidió el apoyo de la seguridad del lugar. La misma no fue recuperada. Del registro bibliográfico del parque se muestra inicialmente el hombre que ingresa por la puerta principal, se dirige hacia la plazoleta del centro, aprovecha la afluencia del público, se aproxima a las carpas, sustrae la tableta y abandona el lugar de la misma, llevándola consigo”, agregó.

Fiscal de la Seccional Bogotá

Investigación y captura

El procedimiento, denominado operación Kratos, permitió la identificación plena de los sospechosos. En las imágenes de seguridad se pudo seguir la trayectoria de alias Cristian, quien durante su desplazamiento dirigía la mirada a las distintas cámaras ubicadas en postes, pasillos y zaguanes del parque, lo que facilitó su identificación. La Fiscalía estableció que alias Carlos fungía como cabecilla, coordinando los hurtos, repartiendo tareas y actuando como campanero o determinador, mientras que alias Cristian, Conejo y Mogollón figuraban como los principales determinadores de los robos. Los seis procesados rechazaron los cargos imputados en audiencia y quedaron bajo detención preventiva en centro carcelario. Todos cuentan con anotaciones judiciales previas por hurto calificado y agravado, y alias Marisol registra una condena por rebelión de 2002.

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