Pese a una disminución en los sismos, los niveles de desgasificación superan los promedios históricos y persiste la inestabilidad en la cadena volcánica Los Coconucos.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó que se mantiene el estado de alerta Naranja en el volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos, debido a que los parámetros monitoreados continúan evidenciando una alteración significativa en su dinámica interna.
Durante las últimas horas se registraron tres emisiones de ceniza, una de las cuales alcanzó una columna de 1.100 metros de altura sobre la cima del cráter. Habitantes y vigías comunitarios de 16 veredas de Puracéreportaron caída de ceniza y fuertes olores a gases volcánicos.
Las zonas con reportes confirmados son:
- Paletará, La Josefina, El Depósito y Jigual.
- Loma Linda, Cristales, Alto de Anambío y El Crucero.
- Campamento, La Palma, Tabio y Chapío Alto.
- Hispala, Hato Viejo, 20 de Julio y Pululó.
Emisión de gases y actividad sísmica
De acuerdo con el reporte técnico del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán:
- Dióxido de azufre ($SO_2$): Alcanzó un flujo de 3.230 toneladas por día, dispersándose hacia el noroccidente y manteniéndose muy por encima del promedio conocido para este volcán.
- Dióxido de carbono ($CO_2$): Persiste el incremento en las concentraciones medidas directamente en el suelo.
- Sismicidad: Aunque el número de sismos y la energía del tremor (movimiento de fluidos) mostraron un descenso bajo el cráter (a menos de 2 km de profundidad), la sismicidad por fractura de roca se mantiene en niveles bajos.
- Deformación del terreno: Se mantiene un proceso de deformación lenta en el área comprendida entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
El SGC fue enfático al señalar que las reducciones temporales en la sismicidad o en las emisiones no significan que el volcán haya retornado a la estabilidad.










