Las cajas de compensación familiar en Colombia, entre ellas Colsubsidio, Compensar, Comfama, Cafam, Combarranquilla, Confacundi y Comfenalco, actualizarán los topes salariales para acceder al subsidio familiar en 2026, estableciendo un salario mínimo mensual de 1.750.905 pesos y montos que oscilarán entre 53.000 y 86.000 pesos según la región. Este ajuste permitirá a los trabajadores afiliados con ingresos dentro de los límites recibir el subsidio escolar en dinero o en especie, fomentando la permanencia de los menores en el sistema educativo, tal como lo disponen la Ley 21 de 1982 y la Ley 789 de 2002.
Para acceder al beneficio, los interesados deberán verificar su elegibilidad presentando cédula, formulario y documentos como registros civiles, certificados de estudio e ingresos, además de acreditar un mínimo de 96 horas laboradas al mes. El tope salarial individual se fijará en cuatro salarios mínimos mensuales legales vigentes, equivalentes a 7.003.620 pesos, mientras que para parejas llegará a seis salarios mínimos, o sea 10.505.430 pesos. En el sector agropecuario se aplicará un incremento del 15% sobre la cuota ordinaria, y para casos de discapacidad se otorgará el doble de la cuota monetaria estándar.
Requisitos y formas de entrega del subsidio
Este beneficio obligatorio anual está dirigido a trabajadores inscritos en las cajas de compensación que tengan personas a cargo, como hijos menores, con discapacidad, padres sin pensión o hermanos huérfanos. Se entregará en diversas formas, incluyendo dinero, bonos redimibles, mercados, materiales escolares o actividades de recreación, y el trámite se realiza presentando el formulario y documentos en la caja correspondiente. El ajuste se basa en el salario mínimo vigente y prescribe en tres años conforme a la Ley 21 de 1982, la Circular 020 de 2017 y la 02 de 2019 de la Superintendencia del Subsidio Familiar, sin que constituya salario ni afecte las prestaciones sociales.
Impacto en familias colombianas
Con esta actualización, las cajas de compensación refuerzan su rol en el apoyo a las familias trabajadoras de todo el país, asegurando que el subsidio familiar siga siendo una herramienta clave para mitigar la deserción escolar y promover el bienestar infantil, especialmente en un contexto de ajustes económicos anuales que buscan mantener la equidad en el acceso a estos recursos esenciales.















