El encuentro tuvo lugar en el Pabellón de Madera del Recinto del Pensamiento y permitió observar experiencias pedagógicas innovadoras. Se resaltó la colaboración entre instituciones educativas, entes públicos y aliados privados para elevar la calidad de la educación rural.
Caldas & Manizales Florecen 2026, un espacio de encuentro centrado en la educación rural, mostró las prácticas educativas y otorgó reconocimiento al trabajo de las comunidades escolares que aportan al desarrollo del territorio.
Durante la jornada, celebrada en el Pabellón de Madera del Recinto del Pensamiento, se informó sobre la implementación de 1.178 proyectos pedagógicos productivos en 2026, mediante las estrategias Escuela y Café y Escuela y Seguridad Alimentaria, iniciativas que conectan los aprendizajes en el aula con la vida cotidiana, las vocaciones productivas y las oportunidades de las comunidades rurales.
El evento facilitó la difusión de experiencias relacionadas con el uso de herramientas digitales, la inteligencia artificial, la gamificación y la creatividad como recursos para enriquecer los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como el reconocimiento de las buenas prácticas de las instituciones educativas rurales de Manizales y Caldas.
Más oportunidades para aprender desde la ruralidad
“Cumplimos con el objetivo de reconocer y exaltar a las instituciones educativas rurales, sus buenas prácticas, sistematizar sus procesos y compartirlos con los aliados, la ciudad y el departamento, para que reconozcamos cada vez la calidad de la educación rural”, señal.
La coordinadora de Desarrollo Social de los programas de Educación del Comité de Cafeteros de Caldas, Sonia Isabel Villegas Duque, destacó los resultados del encuentro y la participación de la comunidad educativa.
Estas cifras evidencian el alcance de las iniciativas que buscan fortalecer las competencias de estudiantes y docentes mediante propuestas pedagógicas conectadas con las necesidades y potencialidades del territorio. Entre las cifras destacan la participación de más de 500 estudiantes vinculados a proyectos pedagógicos productivos y 53 docentes inscritos en Escuela Virtual con Gamificación.
“Es un reconocimiento a la trayectoria, no solamente de mi institución, sino de todos los rectores rurales de la ciudad de Manizales que estamos hace años trabajando en pro de una educación de calidad para nuestro municipio”, expresó.
Reconocimiento al compromiso de las instituciones educativas rurales
Las experiencias de las instituciones educativas fueron uno de los ejes centrales de la jornada. Para la rectora de la Institución Educativa Rural La Cabaña, Ángela María Patiño, el reconocimiento representa un homenaje a años de labor por una educación de calidad en las veredas de Manizales.
“Es un reconocimiento para los estudiantes, para los docentes, para toda la comunidad educativa, porque sin ellos no podríamos llevar en alto nuestra labor”, afirmó, al señalar que este logro representa un compromiso para continuar trabajando por la educación rural.
La rectora también resaltó la importancia de las alianzas y del acompañamiento de la Secretaría de Educación para ampliar las oportunidades de los niños y niñas que estudian en las zonas rurales.
Por su parte, Claudia Marcela Naranjo, rectora de la Institución Educativa Rural Seráfico San Antonio de Padua, destacó que el reconocimiento es resultado del esfuerzo colectivo de estudiantes, docentes y familias. La experiencia integra saberes, participación y aprendizaje transversal, y contribuye a visibilizar el trabajo que se desarrolla mediante el modelo pedagógico Escuela Nueva.
Tecnología y creatividad al servicio del aprendizaje
La innovación también ocupó un lugar destacado en el encuentro. La docente de la Institución Educativa Rural Giovanni Montini, Lucero Yáñez, ubicada en Kilómetro 41, compartió una experiencia que integra Escuela Virtual, comunicación e inteligencia artificial en los procesos educativos. Presentó productos comunicativos elaborados por sus estudiantes y subrayó que las alianzas público-privadas facilitan el acceso a módulos pedagógicos, herramientas y espacios para compartir experiencias que demuestran las capacidades de las comunidades escolares rurales.
“Estas alianzas público-privadas son perfectas para la educación porque nos permiten contar con insumos, herramientas y apoyos, además de participar en eventos donde podemos socializar el potencial de la escuela rural”, explicó.
A la par, Marta Lucía Giraldo, docente de la Institución Educativa Rural Francisco José de Caldas, destacó el proyecto Hierbas y Saberes, articulado con la iniciativa colaborativa de Escuela Virtual El baúl de mi abuelita. La experiencia integra saberes, participación y aprendizaje transversal, y contribuye a visibilizar el trabajo que se desarrolla mediante el modelo pedagógico Escuela Nueva.
Alianzas que conectan capacidades y oportunidades
El encuentro también puso de relieve el papel de la articulación institucional y de los aliados que acompañan los procesos de educación rural. La gerente de la Fundación Batuta Caldas, Natalia Marulanda Mejía, resaltó el trabajo conjunto liderado por el Comité Departamental de Cafeteros, en articulación con las secretarías de Educación de Caldas y Manizales, y con aliados como CHEC y Fundación Luker, al tiempo que señaló que este tipo de iniciativas permiten compartir resultados y sumar capacidades para transformar las oportunidades educativas de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de las comunidades rurales.
En la misma línea, Jonathan Orozco Herrera, padrino de la Alianza para la Educación Rural, afirmó que esta estrategia busca una educación de calidad que reconozca la identidad de la ruralidad y permita a los estudiantes desarrollar sus capacidades sin que su lugar de residencia constituya una barrera para sus sueños. Orozco destacó el respaldo de más de 40 aliados vinculados a esta apuesta educativa y su compromiso con el fortalecimiento del modelo pedagógico Escuela Nueva.
Una apuesta por el futuro de Manizales rural
Caldas & Manizales Florecen 2026 se consolidó como un espacio para compartir aprendizajes, reconocer el trabajo de las instituciones educativas y demostrar cómo la cooperación entre comunidades, docentes, entidades públicas y organizaciones privadas puede fortalecer la educación rural.
La jornada dejó en evidencia la importancia de continuar promoviendo iniciativas que integren conocimiento, tecnología, creatividad y saberes del territorio para ampliar las oportunidades de aprendizaje y desarrollo de los estudiantes. Desde el trabajo articulado por la educación rural, Manizales y Caldas siguen construyendo caminos para que niñas, niños y jóvenes encuentren en sus comunidades oportunidades para aprender, innovar y crecer.










