La Alcaldía de Cali, liderada por el alcalde Alejandro Éder, decretó un segundo toque de queda nocturno para la noche de este martes 11 de agosto de 2026, como medida extraordinaria para garantizar la seguridad de la ciudadanía y facilitar las operaciones de rescate tras el devastador sismo de magnitud 7,4 que sacudió la región el pasado lunes.
La restricción de la movilidad regirá desde las 9:00 de la noche de este martes hasta las 6:00 de la mañana del miércoles 12 de agosto. El decreto, emitido por el Departamento Administrativo de Gestión Jurídica Pública, prohíbe la circulación de personas y vehículos durante esa franja horaria, con excepción de los equipos de rescate, voluntarios que estén trabajando en puntos de emergencia, miembros de la fuerza pública y funcionarios de la administración distrital que se encuentren realizando labores directas de atención a la emergencia.
“36 horas para salvar vidas”
En una declaración transmitida tras la decisión, el mandatario local fue enfático al señalar que la prioridad absoluta es la búsqueda y rescate de sobrevivientes entre los escombros. “Seguimos trabajando, tenemos 36 horas para salvar todas las vidas que podamos. Por favor, prioricemos el trabajo de los rescatistas y demos el espacio que necesitan para trabajar”, expresó Éder. El alcalde también justificó la medida como una respuesta directa a las solicitudes de la comunidad, explicando que el toque de queda se decreta “por solicitud de la ciudadanía, para poder proteger las viviendas, para poder proteger el comercio, para poder proteger la vida, seguirán militarizadas las partes de la ciudad más afectadas por esta tragedia”.
“Por solicitud de la ciudadanía, para poder proteger las viviendas, para poder proteger el comercio, para poder proteger la vida, seguirán militarizadas las partes de la ciudad más afectadas por esta tragedia”.
Alejandro Éder, alcalde de Cali
La decisión se enmarca en un paquete de medidas legales de emergencia que la Administración local ha puesto en marcha para hacer frente a la catástrofe. Además del toque de queda, se tramitaron decretos de Calamidad pública y Urgencia manifiesta, diseñados para agilizar la contratación de bienes y servicios críticos, así como la distribución de ayuda humanitaria. Ana Catalina Castro, directora de Gestión Jurídica Pública, respaldó la legalidad de la acción al afirmar que “no son opciones discrecionales sino una obligación legal y una herramienta vital para proteger a los ciudadanos en momentos de crisis extrema”.
Por su parte, Ángela María Catalán, subdirectora de Doctrina y Asuntos Normativos, detalló la funcionalidad de las disposiciones: “habilitar la Urgencia manifiesta nos permite agilizar la contratación de los bienes y servicios para mitigar la emergencia; mientras que el Toque de queda facilita la labor de remoción de escombros de los organismos de socorro, previene incidentes en las estructuras colapsadas y preserva el orden público y la seguridad caleña”. Para coordinar todos los esfuerzos, se mantiene activo el Puesto de Mando Unificado, que integra a los organismos de socorro, la fuerza pública y las entidades estatales.
La Alcaldía también ha dispuesto puntos de acopio de donaciones, como material de protección y colchonetas, que pueden ser entregados en la Plazoleta Jairo Varela. Asimismo, se recuerda a la comunidad que la Línea 106 está disponible para brindar apoyo psicosocial a quienes lo necesiten. Las autoridades han hecho un llamado a los voluntarios civiles para que coordinen sus acciones con los equipos oficiales y respeten las zonas acordonadas de operaciones, mientras la ciudad continúa en vilo ante una noticia que aún está en desarrollo y de la cual se esperan más actualizaciones en las próximas horas.










