Caloto, tierra de Dávinson Sánchez, impulsa su oferta turística e histórica en el Cauca

Compartir en redes sociales

El municipio de Caloto, en el departamento del Cauca, tierra natal del defensor de la Selección Colombia Dávinson Sánchez, está siendo promocionado como un destino turístico que conjuga historia, naturaleza y diversidad cultural. La iniciativa, impulsada por la Alcaldía Municipal y la Secretaría de Educación y Cultura, cobra especial relevancia en el contexto del Mundial, donde Sánchez ha brillado con la tricolor nacional, siendo uno de los jugadores mejor calificados en la victoria sobre la República Democrática del Congo. Con este gesto, las autoridades buscan visibilizar el potencial del municipio más allá de su vínculo con el futbolista.

Fundado en 1543 por Sebastián de Belalcázar, Caloto es uno de los municipios más antiguos de Colombia y es conocido como la “Ciudad Ambulante” debido a su historia de resistencia indígena, que obligó a refundarlo al menos siete veces. Se encuentra a 1.050 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura media de 25 grados Celsius, y tiene una extensión total de 397,21 kilómetros cuadrados, de los cuales 234,68 corresponden al área urbana. Está ubicado a 81 kilómetros de Popayán, a 43 de Cali y a 490 de Bogotá (más de diez horas por carretera), lo que lo convierte en un destino accesible desde las principales ciudades del suroccidente colombiano.

Un recorrido entre la fe, la naturaleza y la memoria

Caloto se destaca como un nodo de turismo religioso, especialmente por la veneración a la imagen de la Niña María en la Parroquia San Esteban, que atrae a peregrinos cada 8 de septiembre durante sus fiestas patronales. El patrimonio arquitectónico incluye el Puente del Río Chiquito, una estructura de ladrillo con arcos coloniales, y la Hacienda Japio, que data del siglo XVI. En el ámbito natural, el municipio ofrece avistamiento de aves, senderismo, y sitios como el Charco Ángel y el Mirador ‘Encanto’, ideales para el turismo vivencial y comunitario.

La diversidad cultural es otro de sus pilares: en Caloto conviven comunidades indígenas de los pueblos Paez y Pijao, afrocolombianas y mestizas, lo que se refleja en su gastronomía, tradiciones y festividades. La vocación agrícola del municipio se sustenta en el cultivo de caña de azúcar, café y frutos locales. Para llegar, se puede tomar un bus desde Cali (dos horas por la Vía Panamericana) o desde Popayán por ruta directa; también es posible llegar vía aérea hasta el Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, en Palmira. Caloto limita al norte con Villa Rica, Puerto Tejada y Guachené; al sur con Santander de Quilichao y Jambaló; al oriente con Corinto y Toribío; y al occidente con Santander de Quilichao y Villa Rica.

Sigue leyendo