La Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, propuso al Gobierno nacional la eliminación temporal del Impuesto al Valor Agregado, IVA, en los materiales de construcción destinados a la reconstrucción de las viviendas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. La iniciativa, presentada por el presidente del gremio, Guillermo Herrera, busca abaratar los costos y acelerar la recuperación de las familias damnificadas ante la magnitud de la emergencia, que dejó un saldo de más de 140.000 viviendas que requieren reparación y cerca de 30.000 que deben ser reemplazadas por completo, especialmente en las zonas de Pereira y Manizales.
La propuesta de exención, que debería ser focalizada exclusivamente para los insumos empleados en las zonas golpeadas por el sismo, busca que tanto los recursos públicos como los privados destinados a la emergencia rindan más y lleguen a un mayor número de familias. Herrera, al referirse a la iniciativa, afirmó que «la compartimos absolutamente», dejando claro el respaldo del gremio a la medida tributaria. Sin embargo, Camacol precisó que la reducción de impuestos debe estar acompañada de mecanismos de financiamiento sólidos y que las respuestas no deben limitarse a la vivienda de interés social, sino que deben incluir crédito y subsidios para los distintos perfiles de afectados, incluyendo a la clase media.
Un régimen especial para la reconstrucción
Más allá de la exención del IVA, el gremio constructor planteó la creación de un régimen especial de reconstrucción que permita financiar, agilizar trámites y asignar ayudas según el nivel de daño de cada vivienda. La idea, según explicó Guillermo Herrera, es priorizar la reparación de las edificaciones que sean recuperables mediante reforzamiento o reparación, antes que enfocarse únicamente en construir nuevas viviendas. «Hay que tener una solución para cada tipo de daño», señaló el dirigente gremial, quien subrayó la necesidad de articular crédito, subsidios, seguros y garantías para cada hogar afectado. La propuesta también incluye la coordinación de esfuerzos entre el Gobierno nacional, las alcaldías, las gobernaciones, las empresas constructoras y los organismos internacionales.
«La reconstrucción no termina cuando pasa la emergencia, pues las familias seguirán necesitando respaldo durante todo el camino»
Camacol en su cuenta de X
El contexto en el que llega esta propuesta es complejo para el sector constructor, que ha perdido más de 400 empresas en los últimos años y cuya producción de vivienda alcanzó su nivel más bajo en una década y media. Por su parte, las principales entidades financieras, tras una reunión con el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, ofrecieron créditos de vivienda al 8% efectivo anual durante toda la vida del préstamo para los damnificados. El mandatario calificó estas condiciones como «un alivio real para miles de familias colombianas», en un momento en que la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto se perfila como un desafío que exigirá soluciones integrales y sostenidas en el tiempo.










