Camilo Romero, exgobernador de Nariño, lanzó una dura crítica pública contra José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, tras la renuncia de este al Centro Democrático y su incorporación a Salvación Nacional. A través de su cuenta oficial en X, Romero cuestionó las declaraciones de Lafaurie, quien denunció la persistencia de “intereses oscuros” en el partido uribista, pero al mismo tiempo señaló como el principal problema de Colombia la “continuidad de la izquierda”, ironizando con la frase “el chiste se cuenta solo”.
La controversia surgió en el contexto de las recientes movidas políticas de Lafaurie, quien abandonó el Centro Democrático argumentando que las circunstancias en el partido no le permitían continuar, citando la falta de respuesta a sus requerimientos legítimos y respetuosos sobre el proceso de selección del candidato presidencial. En su anuncio, Lafaurie describió su salida como “un imperativo ético y de dignidad personal”, y decidió regresar a Salvación Nacional, el movimiento que considera fiel al legado de Álvaro Gómez Hurtado, desde donde respaldará la candidatura de Abelardo de la Espriella. Allí, advirtió sobre una “amenaza real de continuidad de un gobierno de izquierda que intentó erosionarla desde dentro”, refiriéndose a la democracia.
Romero califica a Lafaurie como símbolo del uribismo
Camilo Romero no se limitó a ironizar sobre las contradicciones de Lafaurie, sino que lo tildó de “símbolo eterno del uribismo: indolencia y cinismo con Colombia”. Este intercambio se enmarca en un panorama electoral cargado de tensiones, donde Romero mismo desistió de la consulta del Frente Amplio para sumarse a la candidatura de Iván Cepeda, generando diversas reacciones políticas ante el movimiento de Lafaurie, quien enfatizó que su dignidad no podía seguir sometida a la falta de respeto en el Centro Democrático.
“Lafaurie acaba de renunciar al Centro Democrático denunciando que en ese partido ‘persisten intereses oscuros’, pero según él, el problema del país es la continuidad de la izquierda. El chiste se cuenta solo”.
Camilo Romero, exgobernador de Nariño
“Será símbolo eterno del uribismo: indolencia y cinismo con Colombia”.
Camilo Romero, exgobernador de Nariño
“Hoy regreso al lugar del que nunca me aparté en lo esencial: el legado de Álvaro Gómez Hurtado en Salvación Nacional. Desde allí continuaré dando las batallas que exige este momento histórico, fiel a mis convicciones, cuando la democracia enfrenta una amenaza real de continuidad de un gobierno de izquierda que intentó erosionarla desde dentro”.
José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán
“Hice requerimientos legítimos y respetuosos sobre el proceso de selección del candidato, y la respuesta fue ignorarme por completo. Decidí entonces que mi dignidad personal y ética no puede seguir sometida a esa falta de respeto”.
José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán
Este cruce de declaraciones pone de manifiesto las fracturas en el espectro político colombiano de cara a las elecciones, con figuras como Lafaurie y Romero posicionándose en bandos opuestos y cuestionando las coherencias ideológicas de sus adversarios en un momento de alta polarización.











