Una campesina de 72 años, Blanca Emeria Pardo Rosero, falleció en la ciudad de Pasto luego de ser hallada inconsciente, desnuda y con graves lesiones en un potrero de su vivienda en la vereda Plazuelas del municipio de San Bernardo, Nariño. El hecho ocurrió el sábado 29 de agosto de 2026, cuando una de sus hijas la encontró en el terreno con heridas en brazos y espalda, rasguños, mordiscos y señales de arrastre. La mujer fue trasladada de inmediato al puesto de salud de San Bernardo, donde el personal médico confirmó que había sido víctima de abuso sexual. Debido a la gravedad de su estado, fue remitida al Hospital San Pedro en Pasto, donde perdió la vida. La familia asegura que no murió por causas naturales, sino que fue asesinada tras una violenta agresión.
Blanca Pardo era madre de seis hijos, vivía en su finca con una de sus hijas y dos nietos, y se dedicaba a la elaboración de quesos que comercializaba con clientes en Pasto. Mantenía un contacto diario con sus familiares a través de llamadas y mensajes. Dos meses antes del fatídico suceso había sufrido dos accidentes: una fractura de muñeca al caer mientras alimentaba a sus patos, y un atropello por una moto en Pasto que volvió a lesionarle la mano. La última comunicación con su familia fue el viernes por la noche, cuando habló con un nieto. Al día siguiente, desde las 08:40, no respondió a las llamadas, lo que activó una alerta en el grupo familiar, que ya acumulaba 77 mensajes cuando se dio la alarma. Un vecino informó que la vieron salir de su casa después de las 08:00 con una ruana y un machete, rumbo al potrero.
El hallazgo y la confirmación de la agresión
Fue una de las hijas de Blanca, cuya identidad no ha sido revelada, quien encontró el cuerpo de su madre en el potrero. Al llegar al puesto de salud de San Bernardo, relató a los enfermeros lo que había visto. “La encontré desnuda, estaba sin ropa”, declaró la hija en entrevista con Noticias Caracol. El personal médico, al examinar a la anciana, confirmó que había sufrido una agresión sexual. “Mi hermana dice que sale y le dice que mi mamá fue abusada sexualmente. Estaba lastimada”, agregó la hija. La gravedad de las lesiones era tal que incluso los trabajadores del centro de salud se conmovieron. “Hasta los enfermeros que atendieron a mi mamá lloraban en el estado en que la llevaron. Estaba muy golpeada”, relató la entrevistada.
Ante la severidad del cuadro clínico, los médicos decidieron remitir a Blanca Pardo al Hospital San Pedro de Pasto, un trayecto que en chiva dura aproximadamente 20 horas desde San Bernardo. “Al ver el estado en que llegó, nos dicen que está muy grave. Nos dicen que está muy grave”, recordó la hija sobre la angustia vivida durante el traslado. Finalmente, la campesina falleció sin haber podido identificar a su agresor. La familia sostiene que la hipotermia fue un factor en el desenlace, pero insisten en que las múltiples lesiones evidencian un ataque violento.
“Mi mamá no murió, mi mamá la mataron”
Jenny Pardo, hija de Blanca Pardo, en el pódcast Vamos pa’ eso
Jenny Pardo, otra de las hijas, reside en Bogotá y solía visitar a su madre cada seis meses o una vez al año. El último encuentro entre ambas quedó grabado en la memoria de Jenny con las palabras de su madre: “Dios me la bendiga, mija”. La familia exige a las autoridades celeridad en la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de Blanca Pardo y dar con el responsable de esta brutal agresión. La comunidad de San Bernardo, consternada por el crimen, espera que la justicia actúe con prontitud para que un hecho como este no quede en la impunidad.










