Octavio Arias, un campesino de Jenesano en Boyacá, ha podido compensar las pérdidas sufridas por el accidente de su hija durante la reciente Quesatón en Bogotá gracias a la generosa solidaridad de los compradores que adquirieron todos sus productos. Este evento, impulsado por Andrés Guerrero, creador de contenido y líder de la iniciativa, se realizó los pasados 22 y 23 de noviembre en diversos puntos de la capital como plazas y parques, con horarios de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. Ahora, Arias invita a un desayuno de agradecimiento con almojábana para quienes lo necesiten, mientras Guerrero anuncia una próxima edición los 20 y 21 de diciembre.
La hija de Arias sufrió un accidente que provocó la pérdida de la mitad de la mercancía que llevaba preparada para la Quesatón, una jornada de venta directa sin intermediarios que conecta a productores rurales de Cundinamarca y Boyacá con consumidores bogotanos, promoviendo la integración entre campo y ciudad y el acceso a productos frescos. A pesar del revés, la familia recuperó todo gracias a las compras de chicharrón de cuajada, yogur, arepas, almojábanas, pollos, gallinas, mantequilla, quesos, cuajadas y otros amasijos, que se agotaron por completo en el evento.
Visita emotiva de Guerrero a la finca de Arias
Andrés Guerrero viajó desde Bogotá hasta Jenesano para visitar a Octavio Arias en su hogar, documentando la historia en un video difundido por redes sociales. Allí, con la hija de Arias ya en recuperación familiar, Guerrero destacó la buena respuesta de los bogotanos y abrió la puerta a una nueva Quesatón antes de fin de año, invitando a los seguidores a proponer fechas y zonas en los comentarios. La familia Arias, por su parte, abrió una cuenta en Instagram para facilitar ventas directas y continuar esta conexión con los consumidores.
“Gracias a Dios, hoy estamos en familia, reunidos con mi hijita, que pasó el accidente. Ya, gracias a Dios, le dio una oportunidad más de vivir. Estamos todos reunidos acá en casa. Y gracias a aquellas personas generosas que nos regalaron una oración por ella. Y también le damos infinitas gracias por aquellas personas que fueron, salieron y nos compraron todos los productos que llevamos, como el chicharrón de cuajada, el yogur, arepas, almojábanas, pollos, gallinas, mantequilla, y no nos quedó nada de esa gran Quesatón”.
Octavio Arias, campesino de Jenesano
“Gracias a los bogotanos por ser ciudadanos buena papa y llevarse lo mejor para sus mesas del campo colombiano”.
Andrés Guerrero, creador de contenido
“Y si sumercé quiere que hagamos la nueva Quesatón antes de que se termine el año (…) déjennoslo saber en los comentarios y coméntenos también en dónde les gustaría que le hiciéramos”.
Andrés Guerrero, creador de contenido
En medio de esta historia de resiliencia, Octavio Arias extiende su gratitud con una invitación especial para dar un buen desayuno a quienes no tienen para un pedazo de queso, una almojábana o una arepa, reforzando el espíritu solidario de la Quesatón que no solo rescata economías rurales sino que fortalece lazos comunitarios entre el campo colombiano y la urbe bogotana.

















