Campesinos de la vereda Buenos Aires, en el corregimiento de Pachelli, zona rural de Tibú, Norte de Santander, vivieron momentos de terror al ser atacados con artefactos explosivos lanzados desde drones, en un hecho atribuido a presuntos hombres del Ejército de Liberación Nacional (ELN). La angustiosa situación quedó registrada en un video que se viralizó el martes 15 de septiembre, en el que se escucha a uno de los labriegos gritando desesperadamente a su madre para que se refugie en el rastrojo mientras las bombas caen cerca de ellos.
En la grabación, que los mismos campesinos decidieron difundir para hacer visible su calvario, se escuchan frases como “¡Mami, sálgase del camino, para correr para allá para el rastrojo!” y “Corre, que la soltó”, mientras las detonaciones se suceden. Los agricultores, dedicados al cultivo de cacao en esta zona del Catatumbo, expresaron su confusión e impotencia ante la agresión. “Yo no sé qué será lo que no entienden esta gente viendo que somos civiles, gente trabajadora”, dice una voz en el video, mientras otra clama: “Ay, Señor Jesús, Dios mío Santo, de igual manera este video lo voy a publicar con la intención de que le llegue esa gente, de que somos civiles, gente trabajadora”.
Ataque a la población civil en el Catatumbo
Este nuevo episodio de violencia, que se suma a la crítica situación de orden público que vive la subregión del Catatumbo –que abarca zonas de Santander y Norte de Santander–, dejó en evidencia la vulnerabilidad de los habitantes rurales ante los métodos de guerra de los grupos armados ilegales. Los campesinos, quienes rechazaron ser considerados objetivos militares al ser población civil trabajadora, se vieron obligados a correr y buscar refugio en áreas de rastrojo para protegerse de los explosivos lanzados desde los drones.
«Estamos es trabajando aquí en el cacao, somos personas civiles, santísimo Dios. Si no corremos, nos caen encima. Ay, no, no, esta gente así, santísimo Dios, pero no sé por qué, por qué no miran quién es el que está acá»
Campesino de la vereda Buenos Aires, Tibú
El hecho, que no dejó víctimas mortales reportadas, según la información disponible, refleja la intensificación de las acciones armadas en una región con presencia histórica de grupos al margen de la ley. Los campesinos, entre súplicas divinas e incredulidad, pidieron que su testimonio sirviera para que los responsables entendieran que son personas dedicadas al trabajo rural y no combatientes. “Si la suelta, yo veo. Sí, sí, mami. Corre, que la soltó”, se escucha en medio de las explosiones, mientras los drones continúan su ataque desde el aire, en un episodio que quedó grabado como muestra del terror que viven a diario las comunidades del Catatumbo.










