La Cancillería de Colombia radicó ante el Congreso de la República tres proyectos de acuerdo comercial destinados a abrir nuevos mercados en Medio Oriente y Asia-Pacífico, una iniciativa que responde a la directriz presidencial de Abelardo de la Espriella de impulsar una diplomacia con «resultados concretos». Los instrumentos presentados son el Acuerdo Integral de Asociación Económica (Cepa) con Emiratos Árabes Unidos, el Tratado de Libre Comercio entre la Alianza del Pacífico y Singapur, y el Tercer Protocolo Modificatorio del Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico. Con esta acción, el Ejecutivo busca ampliar los espacios para los productos nacionales, atraer inversión extranjera y generar mayores oportunidades de intercambio comercial en dos zonas consideradas prioritarias para el país.
La radicación de estos tres instrumentos supone un avance concreto en la estrategia de inserción económica de Colombia. El acuerdo con Emiratos Árabes Unidos, formulado a través del mecanismo Cepa, tiene como propósito profundizar los vínculos con uno de los mercados más dinámicos del Medio Oriente. Por su parte, el TLC entre la Alianza del Pacífico y Singapur, firmado el 26 de enero de 2022 en Bahía Málaga por los países miembros del bloque —Chile, Colombia, México y Perú— y la propia Singapur, busca consolidar una conexión comercial más sólida con el nodo logístico y financiero más importante del sudeste asiático. El Tercer Protocolo Modificatorio, en tanto, apunta a perfeccionar la integración regional entre los cuatro socios latinoamericanos.
Una apuesta por la integración regional y el comercio con Asia
La estrategia diseñada por la Cancillería combina mecanismos bilaterales con herramientas de integración regional, en lo que la entidad describió como una acción en dos frentes simultáneos. El primero de ellos es el acercamiento directo a mercados específicos, como el emiratí o el singapurense; el segundo, el fortalecimiento de la Alianza del Pacífico como plataforma común para proyectarse hacia el exterior. La llegada de Singapur como Estado Asociado de la Alianza del Pacífico resulta especialmente relevante, pues convierte al país asiático en una puerta de entrada hacia una de las regiones con mayor crecimiento económico del planeta, con posibilidades de cooperación en comercio electrónico, economía digital, logística, servicios y facilitación del intercambio.
Los proyectos radicados entran ahora a la fase de discusión legislativa, donde serán revisados en detalle por las comisiones correspondientes del Congreso. Durante el trámite se evaluará el contenido de cada instrumento, los compromisos adquiridos y sus potenciales efectos sobre el aparato productivo colombiano. La Cancillería ha insistido en que la meta no es solo suscribir acuerdos, sino lograr que estos se traduzcan en beneficios tangibles para exportadores, importadores, inversionistas y consumidores. En este sentido, la aprobación de los tres proyectos representaría un paso decisivo para consolidar a Colombia como un actor activo en las cadenas globales de valor, ampliando su presencia tanto en Medio Oriente como en la cuenca del Pacífico.










