La Cancillería de Colombia expresó su rechazo al asesinato del ciudadano colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, ocurrido durante un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Maine, Estados Unidos, y exigió a las autoridades de ese país una investigación pronta y exhaustiva para esclarecer los hechos. El incidente se registró el lunes 13 de julio de 2026, hacia las 7:15 de la mañana, en una calle de Biddeford, cuando agentes dispararon contra Durán Guerrero, quien fue sacado de su vehículo y quedó tendido sobre el pavimento, según el testimonio de un vecino que presenció la escena.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante un comunicado emitido el 15 de julio, señaló que “expresa su rechazo por el asesinato de un ciudadano colombiano ocurrido en el estado de Maine, Estados Unidos, y expresa sus condolencias a sus familiares y seres allegados”. Asimismo, la cancillería “hace un llamado y exige a las autoridades estadounidenses competentes que adelanten las investigaciones correspondientes con el fin de esclarecer de manera pronta y exhaustiva las circunstancias de este lamentable hecho”. El pronunciamiento se produce luego de que el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. indicara que ICE realizaba labores de vigilancia sobre un extranjero con orden final de deportación, sin revelar su identidad, mientras que la familia de la víctima niega que Durán tuviera una orden de deportación previa.
“Podía ver cómo su estómago subía y bajaba, lo que significaba que todavía estaba respirando. Pero llegó un momento en que dejó de respirar y entonces me di cuenta de que había fallecido”.
Daniel Boucher, vecino testigo del operativo
El vecino Daniel Boucher, quien inicialmente confundió las detonaciones con fuegos artificiales, relató que escuchó las últimas palabras de Durán: “Intenté detenerme”, a lo que el agente que disparó respondió: “Él trató de atropellarme”. Boucher detalló cómo observó a la víctima aún con signos vitales hasta que dejó de respirar. Por su parte, Wilson Guerrero, tío del fallecido, aseguró que su sobrino residía desde hacía tres años en Estados Unidos y había regularizado su situación migratoria. “Él tenía los permisos que requería allá para poder trabajar tranquilamente. Él había cumplido ya tres años de estar allá y lo primero que hizo fue adelantar su documentación para evitar lo que sucedió”, afirmó Guerrero, quien agregó que “en ningún momento lo habían capturado, lo habían requerido para deportarlo ni nada”.
Como parte de las acciones de asistencia, la Embajada de Colombia en Estados Unidos y el Consulado de Colombia en Boston activaron acompañamiento consular permanente para la familia de la víctima. La cancillería indicó que no entregará información adicional debido al proceso judicial en curso y la protección de datos. En tanto, una campaña en la plataforma GoFundMe ha recaudado más de 310.000 dólares para cubrir gastos legales, funerarios y de repatriación del cuerpo. El incidente ha generado cuestionamientos sobre el accionar del ICE y sigue bajo investigación por parte de las autoridades estadounidenses.












