Documentos judiciales de una corte de Miami revelan que el candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella recibió transferencias por más de 370 mil dólares provenientes de empresas vinculadas a Alex Saab, el empresario colombiano procesado en Estados Unidos como presunto operador financiero del régimen de Nicolás Maduro. La información, publicada por el periodista Daniel Coronell en la Revista Cambio, detalla tres giros realizados entre abril y mayo de 2014 desde cuentas de Group Grand Limited y Consorcio Estructuras Metálicas, ambas señaladas como parte del entramado de Saab para desviar fondos del Estado venezolano. El dinero, que sumó 374.850 dólares —apenas 150 dólares por debajo de la cifra redonda de 375.000—, fue canalizado a través del abogado Timothy Richards en Miami, especialista en asuntos tributarios y testigo experto del Departamento de Justicia de EE.UU. en casos de lavado de dinero.
Las transferencias se realizaron en tres movimientos: el 22 de abril de 2014 por 199.950 dólares desde Group Grand Limited; el 29 de abril por 99.950 dólares desde Consorcio Estructuras Metálicas; y un último giro de 74.950 dólares programado para el 6 de mayo de 2014, también desde Group Grand Limited. Los fondos salieron del Global Bank of Commerce con sede en Antigua y Barbuda, pasaron por el Wells Fargo de San Francisco y llegaron al Bank of America en Miami. De acuerdo con la investigación, una carta firmada por De la Espriella el 1 de mayo de 2014, con membrete de su nombre, contenía instrucciones manuscritas que ordenaban destinar parte del dinero a la compra de un apartamento en el exclusivo edificio Bristol Tower de Miami, ubicado en el 2127 Brickell Avenue, unidad 2205, y también al pago de un tercero identificado como Rafael Mora. En el documento, el candidato escribió de su puño y letra: “Estos fondos deben ser entregados al señor Rafael Mora y no son parte de la compra de 2127 Brickell Avenue, Unidad 2205 en Bristol Tower”.
Las conexiones de Saab y el ocultamiento del origen del dinero
Un correo electrónico enviado por Alex Saab a Abelardo de la Espriella en la misma fecha de las transacciones evidencia la coordinación de los pagos. En el mensaje, Saab escribió: “Remito dos pagos debitados desde GGL y te anexo el Swift de 200k, el otro no lo recibí”. El anexo Swift, que acredita la transferencia bancaria, consignaba un concepto falso: “Asesoría Fiscal Internacional”, según reveló Coronell. Las cifras que menciona Saab en su correo (200.000 y 75.000 dólares) son ligeramente superiores a las registradas en las transferencias efectivas (199.950 y 74.950), lo que sugiere que los montos fueron redondeados al momento de comunicarse. Las empresas involucradas tienen un historial de vínculos con el desvío de recursos públicos venezolanos: Group Grand Limited, con sede en Hong Kong, fue utilizada para vender alimentos vencidos a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) por un valor estimado de 350 millones de dólares, mientras que Consorcio Estructuras Metálicas, filial del Fondo Global de Construcción, cobró 700 millones de dólares por viviendas populares de las cuales ejecutó menos del 5 por ciento.
«Estos fondos deben ser entregados al señor Rafael Mora y no son parte de la compra de 2127 Brickell Avenue, Unidad 2205 en Bristol Tower»
Carta firmada por Abelardo de la Espriella, 1 de mayo de 2014, citada por Daniel Coronell en Revista Cambio
La investigación, que se basa en documentos de una corte federal de Miami, también vincula a otras figuras en la trama. Bruce Bagley, profesor condenado por lavado de dinero, aparece como receptor de fondos de Saab que luego entregaba en un 90 por ciento a Jorge Luis Hernández Villazón, alias Boliche, un presunto narcotraficante y paramilitar que espera juicio por fraude y lavado en Tampa. Asimismo, Daniel Peñarredonda, antiguo socio de De la Espriella, figura como coconspirador número 1 en el expediente judicial. A una semana de las elecciones presidenciales en Colombia, Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, no se ha pronunciado sobre las revelaciones, que exponen una red de transferencias internacionales por las que recibió casi 375 mil dólares mientras Saab operaba como testaferro del régimen chavista.












