En el marco de la campaña presidencial colombiana, diversos aspirantes como Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo, Claudia López, Carlos Caicedo, Sondra Macollins, Gustavo Matamoros, Santiago Botero, Roy Barreras, Miguel Uribe Londoño, Luis Gilberto Murillo y Mauricio Lizcano han presentado sus propuestas sobre la relación con Estados Unidos en temas clave como seguridad, narcotráfico, comercio e innovación. Estas ideas, recogidas a través de planes de gobierno, documentos y declaraciones publicadas por El Tiempo, surgen en un contexto de tensiones diplomáticas y reconfiguración de la cooperación bilateral durante el gobierno de Gustavo Petro.
El debate sobre la relación con la potencia norteamericana se ha convertido en el eje central de la contienda electoral, donde los candidatos abogan por enfoques que van desde la soberanía y diversificación de alianzas hasta una cooperación reforzada. Las propuestas reflejan la necesidad de equilibrar intereses nacionales con la colaboración internacional en un momento de cambios geopolíticos.
Visones diversas para la cooperación bilateral
Iván Cepeda enfatiza una cooperación con corresponsabilidad, rompiendo con la subordinación histórica, revisando el Tratado de Libre Comercio y rechazando cualquier intervención militar. Por su parte, Paloma Valencia propone la integración al Escudo de las Américas, con apoyo tecnológico e inspiración en el Plan Colombia. Abelardo de la Espriella destaca la extradición como herramienta clave junto a una cooperación judicial fortalecida, mientras que Sergio Fajardo busca reconstruir una relación sólida para restablecer la colaboración en seguridad y migración.
Claudia López prioriza el comercio e inversión, impulsando un Plan Colombia-Venezuela, y Carlos Caicedo aboga por una política exterior soberana y diversificada, con énfasis en China. Sondra Macollins plantea la creación de una agencia nuclear colombiana y un Ministerio de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior. Gustavo Matamoros ve las relaciones como vía para el desarrollo y acceso a recursos tecnológicos, y Santiago Botero defiende un enfoque pragmático con colaboración en la extracción de petróleo.
Roy Barreras propone un modelo de nearshoring con incentivos tributarios, incluyendo renta cero por diez años en Zonas de Inversión Estratégica. Miguel Uribe Londoño busca restaurar la alianza en defensa, comercio y seguridad; Luis Gilberto Murillo promueve una diplomacia sin subordinación, con apoyo técnico en inteligencia; y Mauricio Lizcano apuesta por una política exterior multipolar que proteja exportaciones y seguridad nacional.
Estas posiciones delinean un panorama electoral donde la relación con Estados Unidos no solo define la agenda de seguridad y economía, sino que también mide el equilibrio entre autonomía colombiana y alianzas estratégicas en un mundo en transformación.










