En el marco de la campaña presidencial en Colombia, los candidatos Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, junto con el presidente Gustavo Petro, han propuesto reducir o subsidiar el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) para motocicletas, como una estrategia para captar el voto del numeroso gremio motero. Paloma Valencia va más allá al sugerir que el Estado asuma directamente el pago del SOAT para motos de hasta 250 centímetros cúbicos, mientras que De la Espriella la acusa de copiar su iniciativa original, en un contexto donde los motociclistas representan más de 13 millones de vehículos, equivalentes al 62 por ciento del parque automotor nacional.
Estas propuestas surgen en un momento clave de la contienda electoral, con anuncios dirigidos específicamente a atraer el respaldo de un sector que incluye uno de cada cuatro hogares colombianos, con una presencia aún mayor en zonas rurales según datos de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la Andi. El uso de las motos es mayoritariamente laboral, con el 13 por ciento empleadas exclusivamente para trabajar y el 21 por ciento para fines laborales y personales, lo que subraya su influencia en la economía diaria de millones de familias.
El desafío financiero detrás de las promesas electorales
Sin embargo, estas ideas generan preocupación por su impacto en las finanzas públicas, ya que el 61 por ciento de las motocicletas circula sin SOAT, lo que produce un déficit anual de 2,5 billones de pesos. Para 2025, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) prevé pagos por 702.000 millones de pesos solo en accidentes de motos sin este seguro, que representan el 96 por ciento de los casos y muestran un incremento del 44 por ciento respecto al año anterior. Especialistas advierten sobre la insostenibilidad de eliminar o subsidiar el cobro sin una fuente clara de ingresos, lo que podría presionar aún más el sistema de salud y la seguridad vial.
«No queremos que, como siempre, nos den el dulce y después nos lo terminen cobrando por otro lado»
Julián Forero ‘Fuchi’, concejal y líder del gremio motero
El gremio motero ha cobrado relevancia política, como lo demuestra el caso de Julián Forero ‘Fuchi’, quien se convirtió en el concejal más votado de Bogotá en 2023 gracias al respaldo de este sector. La disputa por estas propuestas se ha convertido en el centro de la campaña, evidenciando el peso electoral de los motociclistas en un país donde la accidentalidad vial y la responsabilidad financiera son temas críticos.
«Si desaparece el cobro, ese gasto pasa directamente al Estado sin una fuente clara de ingresos»
Clara Inés Pardo, doctora en Economía, Universidad del Rosario
«Las campañas buscan alinearse con el descontento de los conductores, aunque eso distorsione la discusión sobre seguridad vial y responsabilidad financiera»
José Stalin Rojas, director Observatorio de Movilidad, Universidad Nacional
En resumen, mientras los candidatos compiten por el favor de este vasto electorado, expertos llaman la atención sobre los riesgos de distorsionar la movilidad segura y agravar el déficit público, en un debate que promete marcar el rumbo de las finanzas nacionales y la protección vial en Colombia.












