El aumento del salario mínimo en Colombia para 2026 disparará el capital requerido para financiar una pensión mínima en el régimen privado de pensiones, pasando de 350 millones de pesos en 2025 a 550 millones de pesos, un incremento del 57 por ciento que podría obligar a algunos de los 12.400 afiliados afectados a cotizar hasta 20 años adicionales para alcanzar ese monto actuarial necesario, equivalente al salario mínimo vigente.
Este cambio impacta directamente a los trabajadores del régimen privado en todo el país, donde la pensión mínima se ajusta automáticamente por el salario mínimo y un nuevo parámetro de deslizamiento, en un contexto de subidas salariales que representan el mayor avance en cinco décadas, elevando no solo el valor de la pensión sino también el capital que deben acumular los afiliados para garantizarla.
Presión sobre el seguro previsional y los cotizantes
En promedio, los afectados deberán sumar 4,6 años más de cotizaciones, con un grupo particularmente vulnerable de 1.300 personas que ya han alcanzado la edad de pensión pero carecen del capital suficiente para acceder a ella. El seguro previsional, destinado a cubrir pensiones por invalidez o fallecimiento, enfrenta un costo promedio del 2,63 por ciento, rozando el límite legal del 3 por ciento que incluye comisiones, lo que genera tensiones en la sostenibilidad para las administradoras de fondos de pensiones, sujetas a estrictos límites regulatorios ante el alza en los costos actuariales de las pensiones mínimas.
Este escenario pone en evidencia los desafíos del sistema previsional colombiano, donde el encarecimiento de las pensiones mínimas obliga a prolongar la vida laboral de miles de trabajadores y cuestiona la viabilidad a largo plazo del régimen privado, demandando posibles reformas para equilibrar protección social y finanzas de las fondos.












