En la noche del miércoles 26 de noviembre de 2025, la subteniente María Camila Mora Mahecha y el capitán Pablo Andrés Masmela Zapata, ambos militares del Ejército Nacional y expareja sentimental, perdieron la vida tras cinco detonaciones de arma de fuego al interior de un vehículo gris estacionado en el parqueadero del casino del Cantón Norte, en la localidad de Usaquén, Bogotá. La versión preliminar de las autoridades apunta a un homicidio seguido de suicidio, en el que el capitán habría accionado el arma contra la subteniente antes de quitarse la vida, motivado presuntamente por razones sentimentales que aún se investigan como posible feminicidio, bajo la dirección de la Justicia Penal Militar.
El vehículo pertenecía a la subteniente Mora, quien se desempeñaba fuera de la capital pero había solicitado permiso para asistir a un concierto del cantante Beéle en el Movistar Arena de Teusaquillo. Los hechos ocurrieron apenas un día después del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, lo que ha avivado el debate público sobre estos casos. Una amiga de la subteniente, identificada como testigo clave que se encontraba en el automóvil durante el incidente, representa un elemento crucial en la investigación, aunque su paradero actual es desconocido y su declaración habría sido omitida en la versión oficial inicial.
Perfil de una pionera militar
María Camila Mora Mahecha destacaba como la primera mujer piloto de drones en el Ejército Nacional, un logro alcanzado tras formarse en la Escuela Militar de Cadetes, estudiar Relaciones Internacionales y capacitarse en la Escuela de Aviación del Ejército en áreas como fraseología aeronáutica, meteorología, aerodinámica y características técnicas de aeronaves no tripuladas.
«Si nos lo proponemos, lo podemos cumplir. Inicié mis estudios en la Escuela Militar de Cadetes, donde me formé como profesional oficial de arma. Estudié Relaciones Internacionales y para hoy ostentar el cargo que tengo, siendo la primera mujer piloto de aeronaves no tripuladas, tuve que capacitarme en la Escuela de Aviación Ejército, donde me capacité en fraseología aeronáutica, meteorología, aerodinámica y características técnicas tácticas de las aeronaves no tripuladas».
María Camila Mora Mahecha, subteniente del Ejército Nacional
«Es mi mamá, que infundió en mí la templanza, la berraquera y yo considero que ella, donde quiera que esté, me acompaña, me guía y me da fuerzas para continuar cumpliendo metas, cumpliendo sueños, cumpliéndome a mí misma, a mi institución y, por qué no, siendo un ejemplo».
María Camila Mora Mahecha, subteniente del Ejército Nacional
Cuestionamientos y reacciones públicas
La tragedia ha generado indignación y dudas sobre la narrativa oficial, con reclamos de mayor transparencia en la pesquisa. El exmilitar Paul Ochoa ha cuestionado públicamente la versión de los hechos, destacando la presencia de la subteniente testigo en el vehículo y la aparente omisión de su testimonio.
«Hoy quiero hablar desde la indignación, el respeto y el corazón, porque lo que está pasando con la muerte de la teniente María Camila Mora Mahecha no cuadra. Y no nos están diciendo toda la verdad».
Paul Ochoa, exmilitar
En redes sociales, voces como la de Yelenny Bernal han lamentado la pérdida de una mujer exitosa, atribuyéndola a dinámicas de violencia de género que limitan el potencial femenino.
«Tantos logros a tan corta edad solo dejan en evidencia que jamás conociste límites hasta que un hombre llegó a tu vida a ponerlos por completo. ¡Porque nos siguen cortando las alas! Porque la sociedad sigue estigmatizando, maltratando y acabando con estas vidas».
Yelenny Bernal, usuaria de Facebook
Como homenaje, el Ejército Nacional compartió un video institucional en redes sociales, mientras que para este viernes 28 de noviembre se convocó una velatón en San Francisco de Sales, Cundinamarca, en memoria de la subteniente Mora, cuya muerte subraya la urgencia de erradicar la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos.

















