William Leonardo de la Cruz Valverde fue capturado y enviado a prisión en Tumaco, Nariño, luego de que las autoridades encontraran en su poder 4.235 aletas de tiburón que almacenaba con el objetivo de comercializarlas ilegalmente en Ecuador. La diligencia de registro y allanamiento fue ordenada por la Fiscalía General de la Nación y ejecutada por la Policía Nacional, con el apoyo del Gaula Militar y la Corporación Autónoma Regional de Nariño (Corponariño), entidad encargada de la gestión ambiental en ese departamento.
El operativo se realizó en un establecimiento de comercio ubicado en el barrio El Bajito de Tumaco, donde los uniformados hallaron trece sacos que contenían las aletas, cuyo peso total ascendió a 376 kilogramos. Según la Fiscalía, las partes marinas provenían de más de mil tiburones de al menos seis especies diferentes, todas bajo protección ambiental: tiburón martillo, tigre, sedoso, zorro, cobrizo y punta negra. El tráfico de estas especies está penado por la ley colombiana y su captura indiscriminada representa una grave amenaza para los ecosistemas marinos.
Un decomiso sin precedentes en la región
Las autoridades calificaron el decomiso como uno de los mayores de este tipo registrados en la zona del Pacífico colombiano. Las aletas, valuadas por su alto precio en el mercado negro internacional, estaban destinadas a ser trasladadas y vendidas en Ecuador, país que funciona como ruta de tránsito hacia mercados asiáticos donde el producto es altamente demandado para la elaboración de sopas y supuestos fines medicinales. La captura de William Leonardo de la Cruz Valverde, ocurrida previa al 22 de octubre de 2026 —fecha del comunicado oficial de la Fiscalía—, representa un duro golpe contra la red de tráfico de especies marinas que opera en la frontera colombo-ecuatoriana y reitera el compromiso de las autoridades con la protección de la biodiversidad en la región.










