En un operativo conjunto realizado en el corregimiento de Corea de Remolinos, zona rural de Taminango en Nariño, tropas del Ejército Nacional y la Policía de Nariño detuvieron a Luis Alberto Villota Rodríguez, conocido como alias Tito, quien ocupa el tercer puesto en la estructura de mando del Frente Comuneros del Sur y había sido designado como gestor de paz por el Gobierno de Gustavo Petro. La captura se llevó a cabo recientemente debido a una circular azul de Interpol y responde a graves cargos en su contra por homicidio, secuestro, desplazamiento forzado y tortura, vinculados principalmente a las investigaciones por el secuestro, abuso, tortura y asesinato de Jenith Andrea Rodríguez.
Tras su detención, alias Tito fue trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) en Pasto para ponerlo a disposición de las autoridades competentes. Este hecho genera un impacto significativo en el proceso de paz, ya que el Frente Comuneros del Sur, que se separó del ELN y participa en una mesa de negociación con el Gobierno nacional, cuenta con nueve de sus cabecillas designados como gestores de paz mediante la Resolución 043 del 6 de febrero, con permisos vigentes hasta agosto de 2026. Entre ellos se encuentran figuras como Jaime Edilson Rodríguez Moreano, alias Yovany, relacionado con narcotráfico en Ecuador; Ómar Robinson Vallejo España, implicado en el homicidio de dos policías; Édgar Humberto Restrepo Benjumea, alias Mono Clinton, jefe de un frente urbano del ELN; Diego Fernando García, Jesús Andrés Cabezas, Yumer Arley Guerrero Castilla y Carlos Jhon Cabrera Ruales. Además, Ana Milena García Leiton, alias Sonia, una de estas figuras, ya fue condenada a 40 años de prisión por secuestro.
Interrogantes sobre los diálogos de paz
El asesinato de Jenith Andrea Rodríguez, en el que está implicado alias Tito, surge de disputas internas con las disidencias de las Farc del frente Franco Benavides, liderado por alias Iván Mordisco. A pesar de su condición como gestor de paz, la Fiscalía suspendió la consideración de inmunidad para Villota Rodríguez, lo que obliga a estos líderes a comparecer ante la justicia, documentar su participación en los procesos y cumplir compromisos formales. Este episodio pone en duda la continuidad de los diálogos de paz con el Gobierno Petro.
“El Gobierno nacional podrá, en cualquier momento, retirar la designación como gestores de paz de que trata el artículo anterior y, en consecuencia, solicitar la reactivación de las medidas penales ordinarias”
Documento oficial del Gobierno nacional
La detención de alias Tito subraya las tensiones entre los avances en las negociaciones y la persistencia de crímenes graves en las filas de estos grupos armados, dejando en el aire el futuro de los esfuerzos por lograr una paz estable en regiones como Nariño, donde la violencia sigue cobrando vidas inocentes.















