Jorge Visbal Martelo, exsenador y expresidente de Fedegán, fue capturado el 6 de enero de 2026 en el kilómetro 46 de la vía Oriental, cerca de Ponedera en el Atlántico, por una orden de captura vigente tras la ratificación de su condena por concierto para delinquir agravado debido a nexos con jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La detención ocurrió en un puesto de control policial cuando las autoridades consultaron el historial judicial del vehículo particular en el que viajaba, y de inmediato fue trasladado a Bogotá para cumplir con la pena de nueve años de privación de la libertad impuesta en primera instancia y confirmada por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.
La condena se basa en testimonios clave, como los de Salvatore Mancuso y Ernesto Báez, que señalan el patrocinio de Visbal a las AUC en acciones contra las Farc-EP, lo que configuró los nexos paramilitares que derivaron en la sentencia. La captura era activa por una orden judicial pendiente, y el exlíder ganadero había permanecido en libertad mientras se desarrollaba el proceso, argumentando su defensa que no representaba un peligro para la sociedad.
Defensa insiste en legalidad de los acercamientos
Abelardo de la Espriella, abogado defensor de Visbal, ha sostenido que su cliente actuó siempre amparado por la ley, ya que esta lo obligaba a esos acercamientos con los paramilitares y contó con el permiso de los gobiernos de turno. De la Espriella también destacó previamente que Visbal gozaba de libertad porque se comprobó en el proceso que podía enfrentar el juicio sin restricciones, y que solo perdería su libertad si era vencido definitivamente en casación.
“Jamás hizo pacto alguno Jorge Visbal con los paramilitares. Actuó amparado por la ley. La ley le obligaba a esos acercamientos y además tuvo permiso de los gobiernos de turno”
Abelardo de la Espriella, abogado defensor de Visbal
“Jorge Visbal sigue gozando de su libertad porque hemos logrado comprobar en el proceso que no representa un peligro para la sociedad y que puede enfrentarse a un juicio en libertad y que solamente le pueden quitar su libertad en caso de ser vencido en juicio”
Abelardo de la Espriella, abogado defensor de Visbal
Reacciones políticas marcan el caso
El caso ha generado fuertes repercusiones políticas, con figuras de la oposición vinculándolo a redes de poder tradicionales. Claudia López, exalcaldesa de Bogotá y candidata presidencial, relacionó la captura con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, al afirmar que Visbal va a la cárcel por narco paramilitarismo y que defensores de la mafia buscan intervenciones externas para mantener la impunidad.
“Jorge Visbal, expresidente de Fedegan, a la cárcel por narco paramilitarismo. Por eso los defensores de la mafia han buscado intervención de Trump en Colombia. Saben que sin poder es insostenible su impunidad. Por eso están dispuestos a todo, a vendernos por un calao!”
Claudia López, exalcaldesa de Bogotá y candidata presidencial
Por su parte, la senadora del Pacto Histórico María José Pizarro calificó a Visbal como otro de los “buenos muchachos” condenado por alianzas con paramilitares, advirtiendo contra el regreso a una Colombia dominada por políticos y empresarios con tales vínculos.
“Capturado Jorge Visbal, otro de los “buenos muchachos”, condenado por ser aliado de los paramilitares. A esta Colombia de políticos y empresarios paramilitares no podemos regresar”
María José Pizarro, senadora del Pacto Histórico
Este suceso reaviva debates sobre los lazos entre élites ganaderas, política y paramilitarismo en Colombia, en un contexto donde la justicia avanza en la ejecución de condenas ratificadas contra figuras prominentes del pasado reciente.

















