Un hombre de 45 años con antecedentes por hurto irrumpió armado en una tienda del barrio Santa Rita, en la localidad de San Cristóbal al sur de Bogotá, donde amenazó al propietario exigiendo los valores de la caja registradora mientras le decía con frialdad «No llore, tranquilo». El incidente quedó grabado en las cámaras de seguridad del establecimiento, lo que facilitó su rápida identificación y captura por parte de la Policía Metropolitana de Bogotá, adscrita a la Estación de Policía San Cristóbal, tras una denuncia ciudadana que alertó sobre su presencia en la zona.
El delincuente ingresó al comercio simulando ser un cliente habitual, ocultando un revólver calibre 38 bajo su ropa, e intimidó al dueño para que entregara el dinero. Al percatarse de la llegada de una patrulla policial, intentó huir pero fue interceptado de inmediato. La captura se dio por los delitos de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, además del robo armado, y el hombre quedó a disposición de la autoridad judicial. Este individuo operaba en varios comercios de la zona, donde era conocido por testigos y vecinos por protagonizar atracos similares en los últimos días.
Video viral acelera la justicia
El video del robo, difundido ampliamente en redes sociales, alertó a las autoridades y permitió su identificación inmediata, tanto que la Policía de Bogotá lo republicó en su cuenta oficial @PoliciaBogota en la plataforma X para informar sobre la captura. Este hecho reaviva el debate sobre la inseguridad y los hurtos a comerciantes en la capital, en un contexto donde se registraron 123.393 casos de hurtos en Bogotá durante 2025, con una tasa de 1.554 por cada 100 mil habitantes.
«No llore, no llore. Tranquilo».
Delincuente durante el robo
No obstante, el balance de los dos primeros años del gobierno del alcalde Carlos Fernando Galán muestra avances en la lucha contra la delincuencia, con una reducción del 5,7% en hurtos a personas, del 30,3% en hurtos a comercios, del 3,4% en homicidios y del 20,3% en extorsiones, lo que resalta los esfuerzos policiales en barrios como San Cristóbal pese a incidentes aislados como este.















