Capturan a seis de Los Puntilleros por extorsiones en Casanare, Meta, Antioquia y Boyacá

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La Policía Nacional, en operativos conjuntos con la Fiscalía General de la Nación, capturó a seis presuntos integrantes del grupo criminal conocido como Los Puntilleros en acciones desarrolladas en los departamentos de Casanare, Meta, Antioquia y Boyacá. Los detenidos responden a los alias de Chogo, quien actuaba como enlace de alias Gonzalito; Gonzo, Yorlin, encargado de las finanzas; Loco, Flaco e Iván. Estas capturas se lograron tras una investigación de ocho meses y corresponden a delitos de extorsión agravada y concierto para delinquir, afectando gravemente la seguridad y la economía local en municipios como Villanueva, Monterrey, Maní, Yopal y Aguazul en Casanare, así como en zonas de Boyacá, Meta y Medellín en Antioquia.

Los criminales extorsionaban a comerciantes, transportistas, ganaderos, prestamistas informales y ciudadanos comunes, exigiendo sumas que oscilaban entre 500.000 y 10 millones de pesos mediante métodos de intimidación como la entrega de panfletos amenazantes, disparos a fachadas de establecimientos, atentados sicariales, fotos y videos comprometedores, además de audios con amenazas directas. El grupo operaba en alianza con la estructura Renacer Erpac y atribuía falsamente homicidios para generar terror, utilizando tácticas de intimidación física y psicológica que incluían videos recientes, como uno grabado en Santa Rosa de Osos, Antioquia, donde un comerciante era intimidado bajo arma de fuego aludiendo al Frente Jacobo Arango, disidencia de las Farc, aunque las extorsiones se coordinaban desde cárceles como Bellavista y Cómbita.

Operaciones desde prisiones y golpe al crimen organizado

Los líderes principales del grupo, alias Gonzalito, recluido en Cartagena, y alias Andresito, en El Pedregal, dirigían las actividades delictivas incluso desde prisión, lo que resalta la capacidad de Los Puntilleros para mantenerse activos pese a las rejas. Las víctimas principales eran prestamistas, taxistas y ganaderos, quienes vivían bajo constante amenaza para pagar las cuotas ilícitas. Este desmantelamiento parcial representa un significativo golpe al crimen organizado en las regiones afectadas, donde las extorsiones habían permeado la vida cotidiana.

Las autoridades presentaron a los seis capturados ante un juez de control de garantías, quienes deberán responder por sus acciones que ponían en riesgo la estabilidad social y económica de las zonas intervenidas. Este resultado conjunto entre Policía y Fiscalía fortalece la lucha contra las bandas que operan desde las sombras de las cárceles y las calles.

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