Jorge Iván Gómez Restrepo, conocido en el bajo mundo como alias Toco y coordinador logístico internacional de cocaína para el Grupo Delincuencial Organizado Robledo, fue capturado el pasado 6 de abril en una lujosa finca de la vereda San Juan, en el municipio de San Roque, Antioquia. La Dijín de la Policía Nacional lo ubicó tras un minucioso rastreo de ocho años que culminó con el seguimiento de un cuadro tallado de la Virgen de Guadalupe adornado con gemas incrustadas, el cual fue monitoreado mediante drones. El hombre, uno de los más buscados, se escondía en esta propiedad avaluada en más de 2.500 millones de pesos, donde fue detenido sin oponer resistencia junto a varios de sus familiares.
Durante la operación, las autoridades incautaron dos escopetas Remington, ocho teléfonos celulares, un computador y una cédula de identidad falsa, elementos que delatan la sofisticada red que Toco lideraba para evadir la justicia. Su devoción religiosa por la Virgen de Guadalupe, que lo llevó a conservar ese cuadro como objeto personal, facilitó su localización después de años de movimientos evasivos apoyados en colaboradores móviles y tecnología avanzada. La red del GDO Robledo, de proyección transnacional, utilizaba rutas marítimas desde puertos como Cartagena, Santa Marta y Barranquilla para enviar cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos mediante una plataforma criminal bimodal diseñada por el propio Toco, quien había ascendido desde jefe de sicarios hasta este rol clave.
Un duro golpe al crimen organizado en el Valle de Aburrá
Figura en el cartel de los más buscados desde 2018, Toco había eludido la captura tanto en Colombia como en República Dominicana durante ocho intensos años de persecución. En el Valle de Aburrá, donde operan ocho cabecillas priorizados por las autoridades, siete han sido neutralizados, dejando a este como uno de los últimos en caer. El cuadro de la Virgen de Guadalupe quedó en la finca como testigo mudo de su derrocamiento, mientras Toco fue trasladado de inmediato a la cárcel de Itagüí por orden judicial.
“Fuimos contundentes: de ocho cabecillas priorizados, siete cayeron. Él se escondió durante siete años, se movió, intentó burlar a la justicia… pero aquí no soltamos a los criminales”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
Imputado por concierto para delinquir agravado, desplazamiento forzado, porte ilegal de armas de fuego y falsedad en documento público, la captura de Toco representa un golpe significativo al narcotráfico con alcance internacional, debilitando las estructuras del GDO Robledo y reafirmando el compromiso de las autoridades en la lucha contra el crimen organizado en la región.












