Las autoridades colombianas asestaron un golpe contundente a las disidencias de las Farc EMC al capturar a tres hermanos de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, su líder principal. Se trata de Luis Hernando Vera Fernández, alias Mono Luis, detenido en agosto de 2025 en la vereda Curiche de El Peñón, Cundinamarca; Juan Gabriel Vera Fernández, alias Jota, capturado el 7 de marzo de 2026 en Falan, Tolima; y Andrés Vera Fernández, alias Conejo, apresado apenas dos días después, el 9 de marzo de 2026, en el mismo municipio. Estas operaciones, lideradas por la Policía Nacional bajo la dirección del general William Rincón y respaldadas por el Ministerio de Defensa que encabeza Pedro Sánchez Suárez, se realizaron en menos de 72 horas para los dos últimos hermanos, con inteligencia proveniente del Dipol, Estados Unidos y la Unidad Judicial Especial Antiterrorista, y están acusados de delitos graves como homicidio agravado, secuestro, porte ilegal de armas de fuego, narcotráfico y extorsión.
El objetivo de estas capturas fue neutralizar el círculo de confianza familiar que Iván Mordisco utilizaba para blindar su estructura contra infiltraciones, ya que los hermanos gestionaban las finanzas, la logística y la protección del grupo. Mono Luis, vinculado a la delincuencia durante 11 años, administraba el narcotráfico, los secuestros y las extorsiones, e impulsó la integración de sus hijas, alias Patricia y La Mona, en operaciones en la Amazonía con enlaces hacia Brasil; además, enfrenta una orden de captura por el homicidio de Israel Bello Cortés, alias Pariente, ocurrido el 9 de julio de 2025. Por su parte, Jota se encargaba de la logística y de homicidios selectivos contra excombatientes de las Farc que se acogieron al acuerdo de paz de 2016, mientras que Conejo manejaba el abastecimiento, la movilidad, el ocultamiento, el tráfico de armas y bienes ilícitos. Estas acciones forman parte de una ofensiva estatal sostenida contra las disidencias EMC, que en menos de un año ha propinado tres golpes al entorno de Mordisco, incluyendo la neutralización de alias Yenny, otra persona de su absoluta confianza, y evidencian disputas internas como las entre Mono Luis y alias Calarcá en Caquetá por recursos y territorios.
Impacto en la estructura criminal y presión sobre el líder
Estas capturas fragmentan la capacidad logística y financiera de las disidencias, reduciendo su operatividad y aumentando la presión sobre Iván Mordisco, quien ofrecía lazos familiares como escudo impenetrable al integrar a parientes en roles clave. El impacto se siente en la debilitación de su red, que dependía de estos hermanos para mantener el flujo de recursos ilícitos y la protección contra traiciones.
“Hoy queremos mostrar un tercer golpe frente al círculo más cercano de alias Mordisco, este narcoterrorista de Colombia. Hemos capturado en menos de 72 horas a dos de los hermanos de confianza de este sujeto. Hoy estamos entregando a la justicia a Andrés Vera Fernández, alias Conejo, por los delitos de homicidio agravado, secuestro y porte ilegal de armas de fuego”
William Rincón, director general de la Policía Nacional
“Las recompensas sí funcionan. La información que estamos recibiendo gracias a proponer dinero para recibir información es fundamental. Por ello, contra alias Iván Mordisco hay una recompensa de hasta $5.000 millones”
Pedro Sánchez Suárez, ministro de Defensa
Con una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que lleve a la captura de Mordisco, las autoridades continúan su estrategia de inteligencia y recompensas, que ha demostrado ser efectiva en desmantelar las redes de apoyo del líder disidente, consolidando así avances en la lucha contra el narcoterrorismo en Colombia.











