En un hecho que conmocionó al municipio de Lérida, en el departamento de Tolima, tres miembros de una misma familia perdieron la vida tras un ataque armado perpetrado en su vivienda ubicada en el barrio Resurgir durante la noche del 23 de enero de 2026. Las víctimas fueron identificadas como Jhon Jairo Acosta, su esposa Martha Zúñiga y su hijo Adrián Felipe Acosta, de 19 años. Cuatro presuntos responsables fueron capturados el 12 de marzo de 2026 en diferentes puntos de Tolima y Puerto Rico, en Meta, entre ellos Yeison, de 34 años, Víctor, de 22 años, Sebas o El Negro, y Maryi, de 20 años.
El ataque fue ejecutado por un comando de hombres armados que ingresaron a la vivienda y dispararon con armas cortas contra los ocupantes, para luego escapar vestidos de negro por zonas rurales, incluyendo áreas arroceras y caños. Las autoridades, lideradas por el coronel John Anderson Vargas Izao, comandante de la Policía Tolima, acordonaron la zona junto al CTI de la Fiscalía tras las detonaciones reportadas por vecinos, mientras las primeras hipótesis apuntaban a un ajuste de cuentas por sicariato.
Capturas tras alerta ciudadana y presuntos motivos
Las capturas se dieron gracias a una alerta de una fuente ciudadana, con los detenidos apresados en viviendas y zonas públicas, y se prevé su imputación para el 13 de marzo de 2026. Las investigaciones revelan que el móvil estaría relacionado con una traición familiar, donde un sobrino de las víctimas actuó como informante para la banda conocida como La Firma, en medio de disputas territoriales por el microtráfico y una vendetta interna. Las víctimas no contaban con antecedentes judiciales, y la Fiscalía ha alertado sobre posibles casos de impunidad derivados de vínculos con el teniente conocido como El Costeño, integrante de la fuerza pública, además de que la banda genera terror digital mediante perfiles falsos dirigidos a sobrevivientes.
“Se registró un lamentable hecho de violencia donde tres ciudadanos fueron heridos con arma de fuego, entre ellos una mujer y dos hombres, quienes fallecieron posteriormente debido a la gravedad de las heridas”
John Anderson Vargas Izao, comandante del Departamento de Policía de Tolima
Este triple homicidio, que dejó un saldo de tres víctimas fatales —una mujer y dos hombres— y cuatro capturados —tres hombres y una mujer—, subraya la persistencia de la violencia en zonas rurales del Tolima, donde el microtráfico y las rivalidades criminales siguen cobrando vidas inocentes, a pesar de los esfuerzos policiales por desarticular estas estructuras.











