Autoridades colombianas legalizaron la captura del ciudadano mexicano Bryan Gardea, requerido por Estados Unidos por defraudar un millón de dólares destinados a programas de ayuda por la pandemia de covid-19. Gardea fue detenido el pasado 15 de julio en el aeropuerto internacional José María Córdova de Rionegro, Antioquia, luego de ingresar al país en un vuelo procedente de Miami. La captura se materializó gracias a la circular roja de Interpol y al sistema “Ángel”, que cruza datos de pasajeros con listas de personas buscadas. Tras la detención, Gardea fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación en Colombia, mientras avanzan los trámites de extradición hacia Estados Unidos, donde es solicitado por la Corte Distrital del estado de Nuevo México.
La red criminal liderada por Gardea, según las autoridades, creó empresas ficticias, presentó documentación falsa y emitió declaraciones financieras engañosas para acceder a fondos de apoyo económico del gobierno estadounidense durante la emergencia sanitaria mundial. El dinero defraudado, que asciende a 1.04 millones de dólares, fue utilizado para gastos personales y la compra de bienes inmuebles. La Policía del Valle de Aburrá señaló que Gardea es señalado como el cabecilla de una organización que se aprovechó de la crisis sanitaria para cometer fraudes electrónicos, bancarios y lavado de dinero.
Capturas en Colombia y el sistema Ángel
En lo que va de 2026, Colombia ha capturado a 30 extranjeros buscados por Interpol, y el caso de Gardea se suma a una serie de detenciones en el aeropuerto de Rionegro. Antes de él, fueron detenidos un ciudadano neerlandés y otro panameño, ambos requeridos por narcotráfico. El sistema “Ángel”, utilizado inicialmente para detectar personas con antecedentes por delitos sexuales, fue aplicado en este caso para verificar la circular roja general. Gardea, quien se mostró sorprendido al momento de la notificación de su captura, permanecerá en Medellín hasta que se concrete su extradición a Estados Unidos.
“Es solicitado por la justicia estadounidense para responder por los delitos de fraude electrónico, fraude bancario y lavado de dinero, tras ser señalado como el cabecilla de una red criminal que se aprovechó de la emergencia sanitaria mundial”.
Policía del Valle de Aburrá
En Estados Unidos, Gardea enfrenta penas máximas de 20 años de prisión y multas de 250.000 dólares por cada delito de fraude electrónico y lavado de dinero, mientras que el fraude bancario conlleva hasta 30 años de cárcel y una multa de hasta un millón de dólares. Las autoridades colombianas continúan coordinando con Interpol y la justicia estadounidense para avanzar en el proceso de extradición, que se espera concluya en las próximas semanas. Este caso pone de relieve la colaboración internacional en la lucha contra el fraude vinculado a los fondos de emergencia por la pandemia, un fenómeno que ha dejado decenas de capturas en la región.












