En un operativo de allanamiento realizado en el barrio Buenos Aires de Cúcuta, Norte de Santander, la Policía Nacional y Metropolitana capturaron a dos presuntos integrantes de la estructura criminal Los AK-47, identificados como Esteban Arroyo, conocido con el alias Dragón, y Juan Rodríguez, alias Niño Beta. Ambos están vinculados al asesinato de Jhon William Serrano Durán, perpetrado el 29 de diciembre de 2025 en un establecimiento comercial del barrio El Callejón, cerca de la Terminal de Transporte, en la intersección de la avenida séptima con Diagonal Santander. Durante la captura, las autoridades incautaron un revólver, tres cartuchos y varios teléfonos móviles, elementos que podrían estar relacionados con sus actividades delictivas.
El crimen de Serrano Durán fue registrado por cámaras de seguridad, que captaron la llegada de los sospechosos en motocicleta y los disparos posteriores, mientras que imágenes almacenadas en los teléfonos móviles decomisados coinciden con la motocicleta utilizada en el ataque. Los detenidos presentan tatuajes alusivos a la banda Los AK-47 y cuentan con antecedentes por porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes. Su actividad delictiva ha generado un impacto negativo en la seguridad de la Comuna 6 durante más de un año, y no se descarta su implicación en otro crimen ocurrido dos horas antes del homicidio de Serrano, en medio de una investigación que incluye revisión de cámaras, testimonios de testigos y posibles ajustes de cuentas o rivalidades criminales. Ese mismo día, Cúcuta registró tres asesinatos, incluyendo el de Serrano Durán, otro a las 10:00 a.m. en la avenida 9 con calle 2, y el de Jhonatan Gabriel González Moreno en la avenida 5A del barrio Villa Camila.
Detenidos a disposición de la justicia
Los capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales para la legalización de la captura y su posterior traslado a un centro penitenciario, donde enfrentarán cargos por el asesinato de Jhon William Serrano Durán y posibles otros delitos violentos. Esta acción policial representa un golpe significativo contra la estructura Los AK-47, que ha sembrado terror en la región, y refuerza los esfuerzos por restaurar la tranquilidad en zonas como la Comuna 6 de Cúcuta.

















