En un operativo conjunto entre la Dirección de Investigación Criminal (Dijín) y la Oficina Central Nacional de Interpol en Colombia, fue capturado en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá el ciudadano colombiano Marlon Steeven Martínez Correa, quien era requerido por España mediante una Notificación Roja de Interpol por su presunta vinculación con una red de tráfico de ketamina que operaba en Zaragoza. La detención se produjo en el momento en que Martínez Correa ingresaba al país, desencadenando un proceso que culminará con su extradición a territorio español.
La información de inteligencia intercambiada entre las autoridades colombianas y españolas permitió identificar y ubicar al prófugo, quien, según las pesquisas, formaba parte de una organización criminal dedicada a la distribución de ketamina fraccionada en dosis para la venta al menudeo en la ciudad de Zaragoza. El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, confirmó la captura con un contundente mensaje: «Cayó prófugo buscado por España».
Un eslabón de una red transnacional
La investigación, liderada por la Dijín en coordinación con las autoridades españolas, reveló que Martínez Correa era un eslabón clave en la cadena de suministro de la droga. La ketamina, una sustancia psicotrópica con usos médicos pero también de alto consumo recreativo, era distribuida en pequeñas dosis en el mercado ilegal de Zaragoza. Tras su captura, el detenido fue puesto a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, instancia que adelantará los trámites necesarios para su extradición a España, donde deberá responder por los delitos de tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
«Cayó prófugo buscado por España»
General William Oswaldo Rincón Zambrano, director de la Policía Nacional
El operativo en el Aeropuerto El Dorado se suma a otros exitosos golpes contra el crimen transnacional, demostrando la efectividad de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. La Notificación Roja de Interpol, que había sido emitida desde España, permitió a las autoridades colombianas actuar con celeridad y precisión, evitando que el sospechoso pudiera evadir la justicia una vez más. Martínez Correa, quien ahora enfrenta un proceso de extradición, deberá responder ante los tribunales españoles por su presunta participación en la red que operaba en la capital aragonesa.












