En un golpe contundente contra las redes de trata de personas, las autoridades colombianas desarticularon una organización criminal que operaba entre Cali, en el Valle del Cauca, y Oslo, en Noruega, explotando sexualmente a mujeres vulnerables de la región. Las capturas de Chilari Dayana Hernández Díaz y Johan Alexander Cadena Roa, dos de sus principales integrantes, se produjeron como resultado de una investigación que abarcó desde julio hasta noviembre de 2023, según el boletín emitido por la Fiscalía General de la Nación el 6 de enero de 2026. Ambos fueron detenidos por los delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas, aunque se abstuvieron de aceptar los cargos durante su presentación ante un juez penal de control de garantías.
La red atraía a jóvenes con promesas de empleos bien remunerados en el exterior, contactándolas mediante ofertas laborales falsas que derivaban en sesiones fotográficas en ropa interior para supuestamente preparar portafolios profesionales. Posteriormente, gestionaban pasaportes y cartas de invitación para facilitar el traslado de las víctimas desde el aeropuerto El Dorado de Bogotá hasta Noruega, donde las sometían a tratos crueles, intimidación con armas y explotación sexual forzada para cubrir supuestos gastos de manutención y hospedaje. Hernández Díaz se encargaba de los trámites administrativos y los traslados, mientras que Cadena Roa manejaba la logística y las amenazas armadas. Un cabecilla colombo-noruego permanece prófugo, con orden de captura internacional emitida en su contra.
Conexiones con redes similares y cifras alarmantes
Este caso se enmarca en una serie de operaciones contra la trata internacional, similar a la desarticulada en julio de 2023 y octubre de 2025, cuando en Cali y Pereira fueron capturados Keila Eddymar Strubinger Pelayo, Wluender Sneylbert Araque Rojas y Enrique Quijano Ramírez. Aquella red ofrecía trabajos en Emiratos Árabes Unidos, pero desviaba a las víctimas a Baréin, donde les confiscaban pasaportes, las maltrataban y las obligaban a pagar deudas de hasta 10.000 dólares para al menos tres mujeres afectadas. Los venezolanos recibieron prisión preventiva, mientras que Quijano Ramírez obtuvo detención domiciliaria; ninguno aceptó cargos por los mismos delitos.
“las mujeres que aceptaron ir a Noruega, lejos de trabajar en condiciones dignas, fueron sometidas a tratos crueles e inducidas a realizar actividades de tipo sexual para cubrir gastos de manutención y hospedaje”
Autoridad judicial, boletín Fiscalía General de la Nación, 6 de enero de 2026
La investigación fue coordinada por la Fiscalía General de la Nación, la Dijín y Interpol, culminando en la imposición de prisión preventiva a Hernández Díaz y Cadena Roa en un centro carcelario del Valle del Cauca. El proceso judicial continúa con miras a la extradición del cabecilla principal, y las autoridades instan a la ciudadanía a denunciar cualquier indicio de estas redes criminales para prevenir más víctimas entre las jóvenes vulnerables atraídas por falsas promesas de prosperidad.

















