La Policía Nacional de Colombia, con el apoyo de inteligencia italiana, capturó el 30 de enero de 2026 a Lorenzo Dei Meneghetti, alias Lorenzó, un narcotraficante italiano buscado en 196 países por una condena de nueve años en Italia por narcotráfico, en una hacienda ubicada en la zona rural de Ciénaga, Magdalena. El prófugo, cabecilla de una red internacional investigada desde 2012, fue localizado tras un minucioso rastreo de sus movimientos financieros desde Italia, complementado con vigilancia mediante drones que detectaron sus lujos excesivos, poniendo fin a su fuga iniciada en febrero de 2023.
Dei Meneghetti, quien en 2013 fue detenido con once kilos de marihuana, operaba como empresario nocturno con la discoteca Coco Loco en Sottomarina, Italia, y realizaba movimientos constantes entre Italia y Rumania para blanquear ganancias. Durante la operación, las autoridades incautaron bienes de alto valor como un Ferrari, camionetas de gama alta, yates privados y una mansión, evidenciando el lujo financiado por su red que traficaba cocaína, heroína, marihuana y hachís desde Chioggia y Milán en Italia, pasando por Túnez, Albania, hacia Marruecos, España, el norte de África y los Balcanes.
Ruta de escape y conexión con el Clan del Golfo
Tras su fuga de Italia en febrero de 2023, Dei Meneghetti viajó en tren hasta Marsella, luego en barco a Guadalupe, Trinidad y Tobago, y finalmente ingresó a Colombia utilizando documentos rumanos falsos. Su captura se precipitó después de la detención de su colaborador Roberto Nastasi, alias Rizzo, en Bello, Medellín; este último, prófugo desde 2013, residía en Guayaquil, Ecuador, y coordinaba envíos de cocaína con el Clan del Golfo a través de empresas fachada, lo que facilitó el cerco sobre el italiano.
“En Medellín no hay refugio, no hay escondedero para los criminales, nosotros aquí damos la bienvenida a las instituciones, a la Policía, a la Fiscalía, a Interpol y a todas las capacidades que podamos tener contra el crimen transnacional”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
Esta operación conjunta resalta la creciente cooperación internacional contra el narcotráfico transnacional en Colombia, donde ciudades como Medellín y regiones como Magdalena se convierten en focos de captura para prófugos globales, reafirmando que no existe escondite seguro para estos criminales en el territorio nacional.















