En una operación de inteligencia que se extendió durante los últimos tres días, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró la captura de cuatro personas requeridas por las autoridades de Chile y Estados Unidos por delitos que van desde homicidio calificado y porte ilegal de armas hasta tráfico de drogas, trata de personas con explotación sexual, asociación ilícita y lavado de activos. Los operativos se ejecutaron en los departamentos de Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, en un golpe que reafirma la cooperación internacional contra el crimen transnacional.
Entre los detenidos figuran dos colombianos, un ciudadano de Las Bahamas y una colombiana más, quienes eran considerados objetivos de alto valor por parte de las agencias extranjeras. Jaison Andrés Espinosa Clavijo, colombiano, está vinculado a un asesinato ocurrido en marzo de 2025, perpetrado con arma de fuego. Verónica Cardona Morales, también colombiana, es señalada de integrar una red de tráfico de drogas con rutas transnacionales; se le atribuye la coordinación del envío de aproximadamente cien kilogramos de ketamina desde Perú hacia Chile. Rodger Saunders, ciudadano de Las Bahamas, fue capturado en el aeropuerto de Palmira, Valle del Cauca, por su presunta participación en envíos marítimos de estupefacientes desde Las Bahamas hacia Florida. Finalmente, Luz Miryam Grillo Henao, colombiana, es presentada como la presunta cabecilla de un clan familiar dedicado a captar mujeres para explotarlas sexualmente en locales clandestinos de Antofagasta, Chile.
Un operativo coordinado en varias ciudades
Las capturas se realizaron en puntos estratégicos: en La Tebaida, Quindío; en Pereira, Risaralda; en el aeropuerto de Palmira y en Bugalagrande, ambos en el Valle del Cauca. Cada uno de los detenidos fue puesto a disposición de las autoridades competentes y, según informaron fuentes oficiales, se encuentran a la espera de los trámites judiciales que definan su extradición o expulsión hacia los países que los requieren. La operación se basó en labores de inteligencia previas y en la colaboración directa con agencias extranjeras, lo que permitió ubicar y neutralizar a estos individuos en territorio colombiano.
Delitos de alto impacto y redes transnacionales
Los cuatro capturados enfrentan acusaciones graves que reflejan la complejidad del crimen organizado en la región. Mientras Espinosa Clavijo responde por homicidio calificado y porte ilegal de armas de fuego, Verónica Cardona Morales es investigada por tráfico de estupefacientes y lavado de activos, en una red que utilizaba rutas marítimas y terrestres para movilizar drogas sintéticas. Rodger Saunders, por su parte, enfrenta cargos similares en Estados Unidos por el envío de drogas desde Las Bahamas hacia la Florida. En el caso de Luz Miryam Grillo Henao, la investigación la señala como la cabeza de una organización que, bajo la fachada de un clan familiar, reclutaba mujeres para someterlas a explotación sexual en la ciudad chilena de Antofagasta, configurando los delitos de trata de personas y asociación ilícita.
Este resultado se enmarca en los esfuerzos permanentes de la Dijín y la Fiscalía por desarticular estructuras criminales que operan más allá de las fronteras, y consolida la posición de Colombia como un país que colabora activamente en la lucha contra el delito transnacional. Las autoridades no descartan que las investigaciones puedan derivar en nuevas capturas en los próximos días, mientras los detenidos permanecen bajo custodia a la espera de su situación jurídica definitiva.











