En una operación conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), el grupo SIU y agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), fue capturado con fines de extradición Jorge Enrique Figueroa Monroy, conocido como alias Toto, quien deberá responder ante la justicia estadounidense por narcotráfico y homicidio en segundo grado de una persona internacionalmente protegida. El procedimiento se realizó el pasado 1 de octubre en la cárcel de Guaduas, Cundinamarca, donde Figueroa Monroy ya cumplía una condena por homicidio en Colombia.
El requerimiento de extradición fue emitido por la Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, que vincula a alias Toto con el asesinato del agente de la DEA Francisco Arnoldo Moreno Aguilar, conocido como Frank, ocurrido en Bogotá en 1998. Moreno Aguilar se encontraba en la capital colombiana apoyando labores de investigación contra una red narcotraficante transnacional que, según las pesquisas, habría enviado cocaína hacia Estados Unidos y Europa durante el período comprendido entre 2020 y 2025.
Una red con vínculos internacionales
La investigación de las autoridades colombianas y estadounidenses estableció que la organización criminal transnacional operaba desde Bogotá y mantenía vínculos con criminales israelíes, señalados de ordenar el homicidio del agente de la DEA. El asesinato de Moreno Aguilar, ocurrido hace 27 años, se convirtió en uno de los crímenes más impactantes contra funcionarios de seguridad internacional en Colombia, y su resolución judicial avanzó significativamente con la captura de Figueroa Monroy.
La operación de captura se llevó a cabo en el mismo centro penitenciario donde alias Toto purgaba una condena previa, lo que permitió a las autoridades ejecutar el procedimiento sin contratiempos. La Fiscalía General de la Nación, a través del CTI y el grupo SIU, coordinó con los agentes de la DEA para materializar la orden de captura con fines de extradición, que ahora deberá ser tramitada ante las autoridades judiciales colombianas.
Este caso representa un hito en la cooperación bilateral entre Colombia y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, especialmente por tratarse del homicidio de un agente estadounidense en misión oficial. La extradición de alias Toto permitirá que la justicia norteamericana juzgue los cargos por narcotráfico y homicidio de una persona internacionalmente protegida, mientras que las autoridades colombianas continúan investigando los vínculos de la red criminal con otros actores internacionales.










