Capturan en La Guajira a exconcejal de Uribia requerido por EE.UU. por narcotráfico

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En un operativo transnacional denominado «Pompeya», autoridades colombianas capturaron en La Guajira a Pedro Luis Cotes Bernier, alias El Gallero, exconcejal de Uribia entre 2020 y 2023, quien era señalado como máximo jefe del Clan Cotes y requerido en extradición por una corte del Distrito Sur de Florida por delitos de conspiración y tráfico de drogas ilícitas. La detención, desarrollada a pocos días de las votaciones presidenciales del 31 de mayo de 2025 en Colombia, representa un golpe directo a una estructura criminal que, según las investigaciones, movilizaba entre dos y tres toneladas mensuales de cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos.

La operación conjunta fue ejecutada por la Dijin, la Dipol, la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y la DEA, a partir de pesquisas iniciadas en 2022 que permitieron identificar a Cotes Bernier como el cabecilla de una red que funcionaba como puente logístico entre proveedores de droga del Catatumbo —atribuidos al ELN y al Clan del Golfo—, los corredores de salida en La Guajira y los receptores en Centroamérica y Estados Unidos. Durante 2025, cinco operativos —dos en República Dominicana y tres en Uribia— lograron incautar 4.344 kilogramos de clorhidrato de cocaína vinculados a esta organización.

Alias El Gallero usó su cargo de concejal y su pertenencia a la comunidad Wayuu para instrumentalizar fundaciones, contratos públicos y la administración de instituciones etnoeducativas como fachada para el lavado de activos. Las pesquisas revelaron que la estructura criminal ocultaba cocaína enterrada en zonas apartadas de Punta Gallinas, Taroa y Puerto Estrella, en rancherías donde el exconcejal se refugiaba para evadir la persecución. Además de droga, la red suministraba armas a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn), consolidando un entramado de violencia que incluía homicidios selectivos en disputas territoriales con alias Naín, cabecilla de esa organización.

Declaraciones oficiales

El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol, calificó la captura como un triunfo contundente de la institucionalidad colombiana y la cooperación internacional, al frenar de tajo una de las redes criminales con mayor permeabilidad en la infraestructura del norte del país. La detención afecta cuatro ejes estratégicos: la cadena de suministro de droga, el flujo de dinero ilícito, el lavado de activos y la corrupción enquistada en instituciones locales.

«Esta captura representa un triunfo contundente de la institucionalidad colombiana y la cooperación internacional, frenando de tajo una de las redes criminales con mayor permeabilidad en la infraestructura del norte del país».

Coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol

Desde el ámbito político, la senadora electa María José Pizarro Rodríguez, directora de la campaña de Iván Cepeda, contrastó la acción en un mensaje en su cuenta de X: «Diferencias evidentes, mientras Álvaro Uribe le manda mensajes desesperados a los violentos, el gobierno captura a los grandes narcotraficantes de Colombia».

«Diferencias evidentes, mientras Álvaro Uribe le manda mensajes desesperados a los violentos, el gobierno captura a los grandes narcotraficantes de Colombia».

María José Pizarro Rodríguez, senadora electa y directora de la campaña de Iván Cepeda

Tras su captura en La Guajira, Cotes Bernier fue trasladado a Bogotá bajo estrictas medidas de seguridad y puesto a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía para iniciar el trámite de extradición hacia la corte del Distrito Sur de Florida. Las disputas territoriales con alias Naín y las ejecuciones sicariales ordenadas por El Gallero lo obligaron a ocultarse en rancherías de la Alta Guajira, donde finalmente fue ubicado por las autoridades. La caída de esta estructura deja al descubierto la compleja ingeniería logística y de lavado de activos que operaba desde las instituciones públicas de La Guajira para engrasar un negocio de narcotráfico que abastecía el mercado estadounidense.

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