En un operativo que se extendió por más de trece años, la Policía Nacional capturó en el municipio de San Juan del Cesar, La Guajira, a Raquel Elena Polo Suárez, de 40 años, señalada de asesinar a su propio hijo de siete meses en Sincelejo durante el año 2013. La detención se produjo el miércoles 8 de julio de 2026 en una vivienda de esa localidad, dando cumplimiento a una orden judicial pendiente por el delito de homicidio agravado.
Los hechos que se le imputan ocurrieron cuando la mujer tenía 27 años y residía en el barrio 6 de Enero de Sincelejo, Sucre. Según la investigación del fiscal del caso, la madrugada del crimen, cerca de las 5:00 a.m., el menor se despertó llorando y su madre lo sumergió de cabeza en una olla con agua hirviendo. Las quemaduras fueron tan severas que provocaron una insuficiencia respiratoria aguda que le causó la muerte al bebé.
Una vida marcada por la difícil situación económica
La pareja, conformada por Raquel Elena Polo Suárez y José Carlos Contreras Montes, quien se desempeñaba como vendedor ambulante de verduras, atravesaba serios problemas económicos y personales. Días antes del trágico suceso, la mujer había manifestado su intención de entregar al menor en adopción. Ambos asistían a una iglesia evangélica y, según los propietarios de la vivienda donde ocurrió el hecho, llevaban apenas tres días trabajando en una zapatería artesanal que estos les habían ofrecido para solventar su difícil situación.
Tras cometerse el crimen, la comunidad de Sincelejo intentó agredir a la mujer, por lo que la Policía intervino para brindarle seguridad. En las audiencias previas, la acusada presentó un cuadro de mutismo moderado, pero un psicólogo concluyó que se encontraba bien de salud y que dicha condición no le impedía responder por sus actos. Pese a la gravedad de los hechos, la mujer había quedado en libertad por vencimiento de términos, lo que la llevó a trasladarse a La Guajira, donde finalmente fue localizada y capturada.
El padre de la víctima, José Carlos Contreras Montes, declaró en su momento estar dispuesto a perdonar a la mujer, mientras que la comunidad now exige que se imponga la máxima condena. La captura se realizó respetando todos los derechos de la detenida, sin que se reportaran maltratos durante el procedimiento.
Con esta detención, que ocurre trece años después del homicidio, se espera que la justicia pueda dar un cierre definitivo a este caso que conmocionó a la región caribe y que mantenía en vilo a la opinión pública. La Fiscalía continuará con las diligencias judiciales para que la señalada homicida enfrente el proceso por homicidio agravado y se garantice que no vuelva a quedar en libertad sin enfrentar las consecuencias de sus actos.












