Tras diez meses de investigaciones en las que confluyeron labores de inteligencia militar y recolección de información, fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía capturaron en Medellín a alias Zarco, señalado como presunto cabecilla y jefe de sicarios del Clan del Golfo en el municipio de El Bagre, Antioquia. El operativo, ejecutado en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, contó con la participación del Batallón de Selva N.° 57 y la Sijín, y se materializó después de que el investigado se desplazara hasta la capital antioqueña con la presunta intención de evadir la acción de la justicia.
Alias Zarco, cuyo nombre real no fue revelado por las autoridades, acumulaba una trayectoria de ocho años dentro de la subestructura Uldar Cardona Rueda del Clan del Golfo, una de las zonas más golpeadas por la violencia en el Bajo Cauca antioqueño. Durante ese tiempo ascendió desde funciones de inteligencia delictiva y logística hasta convertirse en jefe de sicarios y, posteriormente, en cabecilla de zona, liderando homicidios selectivos y acciones de intimidación contra la población civil. La captura se produjo por orden judicial y los delitos imputados son concierto para delinquir agravado y homicidio. Tras su detención, alias Zarco fue trasladado a El Bagre y puesto a disposición de las autoridades judiciales competentes.
Operativo simultáneo contra el grupo San Pablo
En paralelo a la captura de alias Zarco, las autoridades también reportaron resultados significativos en la lucha contra la extorsión en Medellín. Entre principios de junio de 2026, se realizaron 36 allanamientos que permitieron la detención de 15 presuntos integrantes del grupo delincuencial San Pablo, responsables de homicidios y extorsión en el nororiente de la ciudad. Las investigaciones, basadas en denuncias de más de diez víctimas, se extendieron durante ocho meses y permitieron identificar a varios de sus cabecillas, entre ellos Luis Albeiro Mazo (alias La Mica), Edison Arbey Castañeda (alias Bedoya), William Fernando Zapata Vera (alias El Ciego) y John Fernando Vera Mazo (alias Pirulo).
«Esta estructura extorsionaba a todos los comerciantes de ese sector, al transporte público y a otros ciudadanos que cometían conductas delictivas también en la ciudad»
Brigadier General Henry Yesid Bello Cubides, Comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá
De acuerdo con las autoridades, el grupo San Pablo habría exigido pagos extorsivos a cerca de mil comerciantes, generando rentas mensuales superiores a los 600 millones de pesos. En lo que va de 2026 han sido detenidos más de 80 presuntos extorsionistas de esa organización, incluidos seis cabecillas. Los delitos imputados a los capturados incluyen concierto para delinquir agravado, secuestro, extorsión, tráfico de estupefacientes y desplazamiento forzado. El Ejército anunció que mantendrá el despliegue de operaciones en el Bajo Cauca antioqueño para combatir factores de inestabilidad y reforzar la presencia institucional en la región.












