En un operativo conjunto entre la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y los U.S. Marshals, fue capturado en el barrio Los Colores de Medellín el mexicano Luis Carlos Díaz, de 52 años, quien era requerido por las autoridades de su país por el feminicidio de su esposa, Ana Lilia Maza Pérez. El hombre, que tenía circular roja de Interpol, llevaba oculto en la capital antioqueña aproximadamente un año, tiempo en el que procuró pasar inadvertido para evadir la justicia.
El crimen ocurrió en la vivienda que la pareja compartía en Querétaro, México, donde la víctima fue atacada con un arma cortopunzante. El cuerpo de Ana Lilia Maza permaneció en la residencia durante 15 días, siendo hallado en avanzado estado de descomposición. Tras cometer el asesinato, Díaz emprendió una huida que lo llevó por Estados Unidos, Guatemala y Belice, hasta radicarse finalmente en Colombia, donde creyó poder pasar desapercibido.
Un fugitivo que evitaba la tecnología
La investigación reveló que el capturado utilizaba estrategias para no dejar rastro. Según detalló el secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa, Díaz evitaba casi por completo el uso de redes sociales y dispositivos tecnológicos con el fin de eludir cualquier seguimiento digital. Todos sus pagos y compras los realizaba en efectivo, una conducta que contrasta con la vida cotidiana en una ciudad con alta penetración de servicios digitales.
«Era un sujeto que no utilizaba casi sus redes sociales y elementos tecnológicos para tratar de evadir un posible rastreo»
Manuel Villa, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín
A pesar de estas precauciones, el trabajo de inteligencia de las autoridades colombianas, articulado con la información proporcionada por la Interpol y los cuerpos de seguridad mexicanos, logró ubicarlo. En Medellín, Díaz llevaba una vida que aparentaba ser normal, llegando incluso a trabajar en una pizzería del sector.
Cooperación internacional contra la impunidad
Con esta captura, ya son 32 las personas solicitadas por delitos graves que han sido detenidas en Medellín en lo que va del año, como resultado de la articulación con Interpol. Las autoridades locales han reiterado que la capital antioqueña no es un refugio para quienes huyen de la justicia, destacando la efectividad de los operativos de cooperación internacional.
«Medellín no es refugio para quienes huyen de la justicia. Aquí, la tecnología, la inteligencia y la articulación entre instituciones nos permiten ubicar incluso a personas buscadas internacionalmente»
Manuel Villa, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín
Luis Carlos Díaz quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación en Colombia, desde donde se iniciarán los trámites necesarios para gestionar su extradición a México, donde deberá responder por el delito de homicidio agravado. El caso subraya la creciente cooperación entre Colombia, México y Estados Unidos para perseguir delitos de alto impacto como el feminicidio.










