El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció en la noche de este miércoles la captura de Emilio José Cordero Sierra, alias “Fantasma”, señalado de ser uno de los principales articuladores del tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y de intercambiar droga por armas para las disidencias de las Farc. La detención se produjo en el municipio de Paratebueno, Cundinamarca, en un operativo conjunto de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la DEA.
Alias “Fantasma” es solicitado en extradición por la justicia estadounidense por los delitos de terrorismo, concierto para delinquir y tráfico de drogas, y está vinculado a la estructura 33 del Bloque Magdalena Medio, la facción de las disidencias de las Farc que lidera alias “Calarcá”. Según la información revelada por el mandatario en su cuenta de X, Cordero Sierra controlaba la producción de cocaína en los departamentos de Córdoba, sur de Bolívar y Norte de Santander, con alcance incluso a Europa. Utilizaba el puerto de Santa Marta para contaminar contenedores con estupefacientes y para recibir material de guerra, y mantenía conexiones en Dinamarca.
Una ofensiva sin tregua contra el crimen organizado
El gobierno de De la Espriella, que inició el pasado 7 de agosto de 2026, ha intensificado las acciones contra el crimen organizado y las economías ilícitas. En poco más de 19 días de gestión, el presidente ha firmado 41 extradiciones, aunque el secretario jurídico de la Presidencia, Andrés Barreto, estimó en “alrededor de 30” los documentos rubricados, sin ofrecer más detalles. En las últimas 24 horas, las autoridades reportaron 51 capturas, la incautación de 14 armas de fuego y 317 municiones, y la destrucción de siete laboratorios de procesamiento de pasta base de coca. Desde el 7 de agosto, las cifras acumuladas suman 8.424 capturas, 21 cabecillas impactados y 31.174 kilos de estupefacientes incautados, de los cuales 13.669 corresponden a cocaína.
En un operativo paralelo desarrollado en el departamento del Guaviare, fueron abatidos ocho integrantes de la estructura de alias “Calarcá”, y se incautaron once fusiles y cinco ametralladoras. “Vamos a seguir firmando más (extradiciones) y los vamos a derrotar”, afirmó el presidente en un video publicado en sus redes sociales, mientras dejaba claro que su política de seguridad no tendrá contemplaciones.
“Nuestra Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la DEA, capturó en Paratebueno, Cundinamarca, a Emilio José Cordero Sierra, alias ‘Fantasma’, solicitado con fines de extradición por la justicia de los Estados Unidos por delitos relacionados con terrorismo, concierto para delinquir y tráfico de drogas”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
De la Espriella enfatizó que alias “Fantasma” no solo trafica cocaína hacia Estados Unidos, sino que articula el intercambio de esa droga por material de guerra para las disidencias de las Farc, particularmente la Estructura 33 del Bloque Magdalena Medio. “No importa dónde se escondan ni hasta dónde lleguen sus conexiones. Vamos por ellos”, sentenció el jefe de Estado, quien ha hecho de la lucha contra el narcotráfico y las bandas criminales el eje de su primera etapa de gobierno. Entre los extraditados aprobados al inicio de su mandato figuran Armando Luis Suárez Calvo y Didier Ignacio García, requeridos por Estados Unidos por tráfico de cocaína, así como solicitudes de Perú, República Dominicana y Panamá.
“No habrá refugio, privilegios ni contemplaciones. En la era del Tigre, la seguridad y la grandeza de nuestra Patria se defienden con carácter, autoridad y mano firme”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
La administración De la Espriella ha puesto el acento en la extradición como herramienta clave para desarticular las organizaciones criminales. Con la captura de alias “Fantasma”, el gobierno envía un mensaje claro a los grupos armados y a sus redes de financiación: la ofensiva es total y no se detendrá. “Vamos a seguir firmando más”, insistió el presidente, ratificando que su administración no dará tregua a quienes atenten contra la seguridad del país. Mientras tanto, las autoridades continúan tras los pasos de otros cabecillas, en una estrategia que combina inteligencia, operaciones conjuntas y cooperación internacional.










