En un nuevo caso que genera profunda indignación en el Bajo Cauca antioqueño, Julián David Osorio Ballesta, docente de una institución educativa en Caucasia, Antioquia, fue enviado a un centro carcelario por su presunta implicación en el abuso sexual de tres menores de entre seis y ocho años. El juzgado le imputó cargos por explotación sexual comercial con persona menor de 18 años en grado agravado y acto sexual con menor de 14 años agravado; aunque no aceptó los cargos, el juez impuso medida preventiva de detención intramural. Osorio Ballesta habría aprovechado su posición de poder para realizar solicitudes sexuales, mostrar videos de vejámenes a otra menor y ofrecer sumas de dinero entre 5.000 y 10.000 pesos a cambio de favores sexuales, utilizando tanto canales digitales como espacios presenciales en la institución.
La denuncia partió de las directivas del colegio, quienes al conocer las conductas alertaron a las autoridades, permitiendo que la Fiscalía recabara testimonios de las víctimas, pruebas digitales y videos que sustentan la investigación. Las tres menores reciben acompañamiento psicológico y orientación legal, mientras las directivas colaboran con la justicia y enfatizan su obligación de proteger a los estudiantes y denunciar cualquier abuso. Este caso evitó la continuidad de delitos en la institución y ha generado alarma y conmoción en la comunidad educativa de Caucasia.
Otro caso de abuso en el ámbito educativo y religioso
En un hecho paralelo que remueve las conciencias en Boyacá, Mario Hernando Reyes Zambrano, sacerdote de la Congregación Salesianos y exrector del colegio Salesiano de Duitama, fue detenido por agentes del CTI y presentado ante un juez de control de garantías por acceso carnal violento con menor de 13 años, ocurrido durante un retiro espiritual en Santa Elena del Opón, Santander, en 2015. La captura se materializó en la vereda La Florida de Duitama, tras la denuncia de la víctima al cumplir 18 años, quien aportó pruebas clave como audios y mensajes de WhatsApp con contenido sexual que evidencian tocamientos y vejámenes por parte del religioso, quien ingresó a la habitación de la menor.
La Fiscalía avanza en la investigación con el material probatorio entregado por la víctima, mientras la comunidad salesiana emitió un comunicado condenando enérgicamente los abusos, respetando el proceso judicial y comprometiéndose a colaborar plenamente. Reyes Zambrano, quien ocupó cargos directivos en la Congregación Salesianos durante décadas, ha provocado rechazo y consternación entre la comunidad educativa y los feligreses de Duitama, subrayando la gravedad de estos abusos perpetrados por figuras de autoridad en entornos de confianza como escuelas y retiros espirituales.












