La Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca ha suspendido provisionalmente las actividades en la zona próxima al río Frío del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado en Cajicá, tras identificar irregularidades en la ubicación y adecuaciones del plantel educativo. Esta medida preventiva busca evitar riesgos mientras se estudia a fondo la situación, en el contexto de la muerte de Valeria Afanador, una niña de 10 años que estudiaba en el colegio y estuvo desaparecida durante 18 días antes de ser hallada sin vida. La familia de la menor ha solicitado ante la Fiscalía la imputación de homicidio agravado contra la rectora y dos docentes del establecimiento.
El caso de Valeria Afanador ha generado profunda conmoción en la región, con los ojos de la investigación puestos ahora en el colegio por posibles fallas en la seguridad escolar y la protección de menores. La suspensión se formalizó para garantizar la seguridad de los estudiantes mientras las autoridades profundizan en las irregularidades detectadas en las instalaciones cercanas al río Frío, donde ocurrió la tragedia.
Medida preventiva ante riesgos identificados
La decisión de la CAR Cundinamarca responde directamente a las vulnerabilidades en el entorno del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, enfatizando la necesidad de priorizar la protección infantil en entornos educativos. La familia de Valeria exige celeridad en la investigación judicial, que ya incluye señalamientos directos a la administración del plantel. Según información reportada por Noticias RCN, esta suspensión provisional marca un paso clave para esclarecer las circunstancias de la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de la niña en Cajicá.
Este incidente subraya la importancia de revisiones exhaustivas en instituciones educativas, especialmente en zonas de riesgo como las proximidades de ríos, y pone en el centro del debate público la responsabilidad de directivos y entidades ambientales en la salvaguarda de la comunidad estudiantil.












