Las autoridades ambientales de Colombia, lideradas por las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y entidades como Asocars y Corpamag, en colaboración con la Policía Nacional y comunidades locales, han reportado un preocupante aumento en el tráfico ilegal de huevos de iguana verde y tortugas hicotea de cara a la Semana Santa. En lo corrido de 2026, se han recuperado más de 15.500 huevos de iguana y alrededor de 1.000 tortugas en operativos conjuntos y entregas voluntarias, con una intensificación notable en las semanas previas a esta fecha religiosa, principalmente en regiones como Magdalena, Cesar, Córdoba y Sucre.
En Magdalena destacan los 8.505 huevos de iguana decomisados, mientras que en Sucre se recuperaron 456 tortugas hicotea, en Córdoba 354 ejemplares de esta especie y en Cesar 130 tortugas morrocoy mediante entregas voluntarias de la ciudadanía. Estas cifras reflejan la demanda cultural que surge en Semana Santa, impulsando la caza ilegal de estas especies protegidas. Para contextualizar, en 2025 las CAR atendieron a 40.000 animales silvestres, de los cuales el 47,6% fueron reptiles, logrando reintegrar 21.000 a su hábitat natural.
Graves impactos ecológicos y alertas por Semana Santa
El tráfico ilegal de fauna silvestre, que involucra principalmente a la iguana verde, la tortuga hicotea y la tortuga morrocoy, altera los ecosistemas al interrumpir funciones clave como la dispersión de semillas por parte de las iguanas en bosques secos tropicales, genera riesgos zoonóticos como la salmonelosis y amenaza la biodiversidad nacional. Ante la cercanía de Semana Santa, las autoridades han intensificado operativos y campañas de sensibilización para contrarrestar esta tendencia estacional.
«Para la obtención de los huevos, las iguanas hembras son sometidas a prácticas crueles que afectan de manera irreversible su capacidad reproductiva y ponen en riesgo la sostenibilidad de la especie».
Corpamag
«Recordemos que la extracción y comercialización ilegal de huevos de iguana constituye una grave afectación ambiental, con impactos ecológicos, poblacionales y biológicos de alta magnitud».
Corpamag
Las entidades llaman a la ciudadanía a evitar el consumo de estas especies, no adquirirlas como mascotas y denunciar cualquier actividad ilegal, subrayando que la protección de la fauna silvestre es esencial para preservar el equilibrio ambiental en Colombia.












