Carf critica reforma tributaria de Petro por proyecciones insostenibles

Compartir en redes sociales

El Gobierno Nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, radicará el próximo 20 de julio ante el Congreso de la República una nueva reforma tributaria con la que pretende recaudar 30 billones de pesos, equivalentes al 1,4% del Producto Interno Bruto. Sin embargo, el Comité Autónomo de Regla Fiscal (Carf) y diversos expertos advierten que las proyecciones fiscales sobre las que se sustenta la iniciativa son insostenibles y que, lejos de resolver el deterioro económico, podrían agravarlo. La advertencia llega en un momento crítico, pues el Ministerio de Hacienda, encabezado por Germán Ávila, busca que esta reforma sea la base del presupuesto para la vigencia 2026.

El Carf emitió uno de sus conceptos más severos desde su creación al evaluar el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026. En su análisis técnico, excluyó la cifra de 30 billones de su escenario base por falta de un texto oficial de la reforma, y alertó que el déficit fiscal para 2026 alcanzará el 7,4% del PIB, mientras que la deuda neta del país treparía al 61% del PIB, el nivel más alto de la historia reciente. “El simple anuncio de medidas, sin decisiones de política concretas, no permite restablecer la confianza”, señaló el Carf en su documento, añadiendo que “ese no es el camino” para estabilizar las finanzas públicas.

Advertencia del Comité Autónomo de Regla Fiscal

El organismo independiente, encargado de velar por la disciplina fiscal, fue contundente al señalar que, de aprobarse la reforma en los términos actualmente planteados, se agudizaría el gasto público en lugar de contenerlo. La advertencia surge porque el Gobierno ha perdido, según el exsubdirector de Fiscalización de la Dian, Christian Quiñónez, tres oportunidades previas para corregir el rumbo fiscal. Quiñónez, quien conoce a fondo los mecanismos de recaudo, afirmó que “el Gobierno nacional definitivamente ha hecho unas proyecciones muy mal estructuradas técnicamente, casi sacadas del sombrero. Esas proyecciones erróneas nos pusieron en una situación de riesgo económico contundente”.

Las críticas de los expertos

El exfuncionario de la Dian también fue crítico con el contenido de la propuesta, al asegurar que “lo que ha mencionado verbalmente el Gobierno contiene lo que ha contenido gran parte de las anteriores reformas presentadas que no surtieron buen trámite en el Congreso”. En otras palabras, según Quiñónez, la iniciativa repite elementos de proyectos anteriores que fracasaron en el Legislativo, lo que hace dudar de su viabilidad política y técnica. Además, advirtió que “vamos a terminar el año con una deuda superior al 61%” del PIB, y que si el gasto aumenta sin los ingresos proyectados, se requerirá más endeudamiento, lo que profundizaría la crisis fiscal.

El analista fue aún más lejos al describir la estrategia del Gobierno: “Ya lo que está haciendo el Gobierno Petro con esto es, es decir: ‘Ahí dejo su casa pintada’, como la estrategia del caracol, que el próximo gobierno solucione, pero además agudizándole de cierre la crisis, enviando unos mensajes erróneos de clara inestabilidad, para que aún sea más complejo para el gobierno que entra”. De esta manera, Quiñónez dejó claro que la solución al desafío fiscal quedará en manos de la próxima administración, mientras que la actual busca enviar señales sin sustento real.

“El Gobierno nacional definitivamente ha hecho unas proyecciones muy mal estructuradas técnicamente, casi sacadas del sombrero. Esas proyecciones erróneas nos pusieron en una situación de riesgo económico contundente”

Christian Quiñónez, exsubdirector de Fiscalización de la Dian

En este contexto, la radicación del proyecto el próximo 20 de julio se presenta como una jugada política para cumplir con los plazos legislativos, pero los expertos coinciden en que, sin un cambio de fondo en la estructura tributaria y sin un compromiso real con la reducción del gasto, el país continuará en una senda fiscal insostenible. La pregunta que queda en el aire es si el Congreso aprobará una reforma que, según el Carf, no resuelve el problema estructural y que, según los analistas, solo posterga las decisiones difíciles para el próximo gobierno.

Sigue leyendo