Carlos Lehder, el colombo-alemán y fundador del Cartel de Medellín, relató en el podcast “Más allá del silencio” las duras condiciones de las prisiones de máxima seguridad en Estados Unidos, a las que denominó el “planeta oscuro”, y las comparó directamente con la situación actual del dictador venezolano Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero y recluido en la cárcel federal de Brooklyn, en Nueva York. Lehder, quien pasó más de tres décadas encarcelado en territorio estadounidense, advirtió sobre el confinamiento solitario al que Maduro podría estar sometido, similar al que él vivió hace unos 40 años tras ser entregado por el presidente Virgilio Barco el mismo día a las autoridades norteamericanas.
En su intervención, Lehder recordó cómo, sin sentencia previa, fue ingresado en una prisión de máxima seguridad debido a su alto grado de peligrosidad percibido por las autoridades, un trato que equiparó al de Maduro por las mismas razones. Tras su captura, Lehder fue presentado ante un juez en apenas 48 horas y pasó 15 días aislado en la misma cárcel de Brooklyn, donde ahora se encuentra el líder venezolano, un edificio que alberga a 1.500 presos. El traslado rápido post-captura fue similar en ambos casos, con Lehder haciendo incluso una parada en Cuba durante el suyo, antes de ser asignado a otras instalaciones de alta seguridad en lugares como Colorado.
La rutina implacable del confinamiento solitario
Lehder describió una rutina deshumanizante en celdas de entre tres y cinco metros cuadrados —la suya medía exactamente tres por tres metros—, sin luz natural, sin sol ni conversaciones, con contacto humano limitado exclusivamente a los guardias que entregaban la comida cada hora y vestimenta gruesa por el frío constante. Los presos disponen de apenas tres horas semanales en el patio, sin privilegios ni recreación, y comen la misma ración que todos. Esta cárcel de Brooklyn ha sido calificada como “inhumana” y genera morbo por el trato a reclusos famosos, un contexto que hoy envuelve a Maduro.
“Me traen a la mente que hace unos 40 años el presidente Virgilio Barco decidió entregarme el mismo día a las autoridades norteamericanas… Sin ser sentenciado, fui ingresado a una cárcel de máxima seguridad. No había nada de ilegalidad; allá lo internan a uno en prisiones según su grado de peligrosidad; ellos consideraban que yo era uno de los más peligrosos del mundo. Hoy en día asumo que es el mismo caso con el dictador Nicolás Maduro”.
Carlos Lehder
El exnarcotraficante, quien actualmente reside en Colombia tras su deportación, enfatizó la necesidad de entrenar la mente para sobrevivir al aislamiento, convirtiéndose en “su propio psicólogo”, ya que la sentencia solo encerraba el cuerpo, no la mente.
“Allí no hay luz, no hay sol, no hay conversación ni contacto humano, excepto con los guardias que te dan la comida. En la de Brooklyn estuve 15 días aislado. Él está asignado a la más alta custodia de seguridad; es el confinamiento solitario hasta el día en el que el cuerpo no resista más y perezcas”.
Carlos Lehder
Lehder también señaló que este tipo de confinamiento es considerado una tortura en Europa, comparándolo con un “planeta oscuro” donde uno debe resistir hasta que el cuerpo colapse, un panorama sombrío que ahora podría enfrentar Maduro en su reclusión federal.
“Es el planeta oscuro y uno tiene que convertirse en su propio psicólogo… Este colombiano entendió que el juez me sentenció a que mi cuerpo estuviera encerrado, no mi mente”.
Carlos Lehder
“El confinamiento confinado es considerado una tortura en Europa”.
Carlos Lehder















