Un carro bomba cargado con 80 kilogramos de amonal explotó frente a la Estación de Policía de Los Patios, en el área metropolitana de Cúcuta, Norte de Santander, la noche del lunes. El ataque, que ocurrió hacia las 11:15 p.m., dejó como saldo un civil muerto y 11 heridos, entre ellos dos policías, y elevó a 204 la cifra total de atentados con explosivos registrados en Colombia durante este año. El mayor general Ricardo Augusto Alarcón Campos, jefe Nacional del Servicio de Policía, atribuyó el hecho al Frente de Guerra Urbano Carlos Germán Velasco del ELN, en el marco de una escalada de violencia que ha marcado el Gobierno de Abelardo de la Espriella.
Según las autoridades, el vehículo utilizado en el atentado había sido robado en junio de 2024; un día después del hurto, su propietario apareció muerto. El automóvil fue acondicionado como taxi y permaneció estacionado durante cinco días en diferentes puntos de la región sin ser detectado, hasta que los responsables lo activaron por frecuencia radial. Los criminales tuvieron un margen de entre 15 y 25 segundos desde que abandonaron el vehículo hasta la detonación, lo que, según los investigadores, evidencia un alto grado de planificación. Las autoridades señalaron que el automóvil pudo haber sido trasladado por trochas hasta Los Patios para evadir los controles de seguridad.
Una escalada anunciada
El atentado en Los Patios no es un hecho aislado. Ocho días antes, el 1 de agosto, un carro bomba similar, con explosivos ocultos en bultos de papa y zanahoria, atacó la sede de la Policía de Norte de Santander, dejando 12 uniformados y 3 civiles heridos. Ese ataque también fue atribuido al ELN. Laura Bonilla, de la Fundación Paz y Reconciliación, señaló que esta violencia “ya se venía incubando”, mientras que el consultor Hugo Acero describió a las organizaciones armadas como “grupos criminales dedicados a las rentas criminales”. Hasta el 30 de julio se habían registrado 174 atentados con explosivos en el país; solo en agosto se sumaron al menos 30 más, de los cuales 75 han sido atribuidos al ELN en total.
«Ya se venía incubando»
Laura Bonilla, Fundación Paz y Reconciliación
Las autoridades investigan a tres presuntos responsables identificados con los alias ‘David’, ‘Nay’ o ‘Nike’ y ‘el Rolo’, quienes, según las pesquisas, reciben órdenes de Luz Amanda Pallares Pallares, alias ‘Silvana Guerrero’. Por alias ‘David’ se ofrece una recompensa de hasta 800 millones de pesos, mientras que la información que permita dar con el paradero de ‘Nay’ o ‘Nike’ tiene una recompensa de 150 millones de pesos. El atentado causó graves daños en la infraestructura policial y varios vehículos quedaron incinerados. Expertos consultados indicaron que las capturas de cabecillas no reducen la capacidad operativa de estos grupos mientras mantengan fuentes de financiación y control territorial, y advirtieron sobre el uso creciente de drones cargados con granadas en la región del Catatumbo.










