En una medida contundente para proteger una de las fuentes hídricas más importantes del sur de Santander, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) ordenó la suspensión inmediata de las actividades de explotación minera irregular que se venían desarrollando en zonas aledañas a la cuenca del río Fonce. La decisión fue tomada tras la verificación de operaciones mineras fuera de los límites autorizados, en un área que abarca los municipios de Socorro, Cabrera y Palmar. La alerta surgió de las denuncias presentadas por las comunidades rurales de la vereda Baraya y el sector El Hoyo, quienes reportaron el avance de frentes de explotación asociados al título minero DAO-151 por fuera de los límites permitidos, cerca de fuentes hídricas y ecosistemas sensibles.
Las autoridades ambientales, tras una exhaustiva visita de inspección y vigilancia, constataron la extracción irregular de materiales de construcción en zonas no autorizadas, lo que representa una grave amenaza para las microcuencas, afluentes, ecosistemas estratégicos y zonas agrícolas de la provincia Comunera. Ante esta situación, la CAS impuso una medida preventiva de suspensión inmediata de las actividades y dio inicio a un proceso sancionatorio formal enmarcado en la Ley 1333 de 2009 y su modificación de 2024. La corporación advirtió que el desarrollo de la minería en áreas no autorizadas puede generar impactos ambientales significativos, comprometiendo no solo el equilibrio ecológico sino también el abastecimiento de agua y la productividad agrícola de la región.
A través de un comunicado oficial, la CAS confirmó la acción: “CAS ordena suspensión inmediata de explotación minera ilegal en zonas cercanas a la cuenca del río Fonce”. La entidad subrayó que “el desarrollo de actividades mineras por fuera de las áreas autorizadas puede generar impactos ambientales significativos sobre los recursos naturales y las comunidades del territorio”. La suspensión se mantendrá vigente mientras se adelantan las investigaciones para determinar la magnitud de las posibles afectaciones.
La cuenca del río Fonce, reconocida como una fuente hídrica estratégica, es vital para el sostenimiento de la vida y las actividades económicas en el sur de Santander. En este contexto, la CAS ha anunciado que realizará un seguimiento técnico permanente y acciones de control rigurosas para garantizar el cumplimiento de la medida. La comunidad, que jugó un papel clave al alertar sobre las irregularidades, permanece atenta a los resultados del proceso sancionatorio y a las acciones que garanticen la restauración y protección de los ecosistemas afectados.












